Opinión CIO: aplicativo mata sistema operativo

Para los responsables de IT locales, las soluciones que implementan en sus empresas prevalecen sobre el sistema operativo sobre el cual se monta el software empresarial. LoJack, Hotel Alvear, Barugel Azulay, GNC Galileo y Hotel Sheraton, primero eligen sus aplicaciones y luego eligen la plataforma que las soporta. 12 de Abril 2010
Opinión CIO: aplicativo mata sistema operativo

La batalla de los sistemas operativos fue un clásico durante años. Linux desafiando a Windows, o estos dos contra Unix. La anunciada muerte de los sistemas de misión crítica basados en plataformas propietarias. Grandes títulos para una contienda que terminó en un empate virtual: todos los contendientes siguen vivos y con fuerza para seguir luchando.  Según los CIOs, la relevancia del sistema operativo (SO) es cada vez menor. “Lo que realmente cuenta al momento de evaluar una plataforma no es el sistema operativo, sino el rendimiento que ofrece a la aplicación de negocios que adquiere la empresa”, asegura Jorge Edelman, IT Manager de Hotel Alvear. 

Algo similar opina Emiliano Pungitore, jefe de Sistemas de GNC Galileo, que utiliza el SO Linux sobre servidores Hewlett-Packard para correr la suite de comercio electrónico y el sistema de gestión de Oracle. “Seguimos la recomendación del proveedor, y nos animamos con Linux porque Global Crossing nos ofrece el soporte. Si tuviera que hacerlo internamente, debería capacitarme en esa plataforma, lo cual haría subir el costo de la aplicación”, analiza.  Desde el punto de vista técnico, las plataformas de misión crítica y los sistemas x86 cuentan con las mismas capacidades técnicas, y la diferencia entre unos y otros ya no es tan palpable como en otros tiempos. “No creo que haya una necesidad técnica que los sistemas de misión crítica no puedan soportar —afirma Sebastián Iglesias, CIO de LoJack—. Lo que cambia es la relación que establece la empresa con su proveedor. En los sistemas x86 puede haber algunas cuestiones relativas a la seguridad que pueden hacer más recomendable a un sistema como Linux frente a Windows, pero también hay que tener en cuenta que es mucho más difícil conseguir recursos humanos capacitados en las plataformas libres.” 

Para Juan Pablo Seminara, analista de Servidores para la consultora IDC Argentina, el SO que se adopte es más relevante en los sistemas de misión crítica, porque las aplicaciones generalmente están diseñadas para correr sobre un determinado entorno. “Si se trata de una aplicación en especial, hay más reparos en la elección del SO porque su desempeño está muy ligado al sistema y al hardware. En cambio, si se trata de una aplicación estándar, el sistema operativo cada vez influye menos”, resume el analista.

Ese análisis coincide con la práctica de Dante Rodofile, gerente de Sistemas de Barugel Azulay, que corre su sistema de gestión empresarial JD Edwards y el ERP Prism, de Infor Solutions, sobre dos servidores IBM de la línea iSeries (anteriormente denominada AS/400). “Si bien estos equipos son más caros respecto de la tecnología x86, comparado con sus competidores están a precios similares y ofrecen el hardware y el software totalmente integrados, y se necesitan menos recursos para mantenerlo, con lo cual la ecuación entre el costo y el beneficio cierra”, asegura.

Cálculo fino
Si fuera CIO de una empresa, el “mediático” Jacobo Winograd apostaría por las plataformas operativas más costosas, en detrimento de aquellas más económicas, privilegiando más la estética de los productos que sus prestaciones como sistemas de misión crítica o tecnología de borde. Pero aunque un CIO emule su filosofía de vida, resumida en la famosa frase “billetera mata galán”, al momento de adquirir IT para su negocio debería hacer un análisis exhaustivo antes de lanzar libremente esa sentencia.

 “El costo total de propiedad (TCO) de un sistema no se compone sólo del hardware y el software. Hay que analizar si los recursos humanos están capacitados en la tecnología elegida, si es la más adecuada para el negocio y de qué forma se da el repago de cada solución”, detalla Seminara, de IDC. 

Esta premisa es la que siguió Pungitore, de GNC Galileo, que posee una infraestructura de misión crítica en la que invirtió U$S 240.000 en sistemas de gestión Oracle y servidores HP hace tres años, cuya administración está tercerizada en Global Crossing. “Sólo somos tres personas en Sistemas, que nos capacitamos en forma constante en las plataformas abiertas. Si tuviéramos que hacer cursos de administración de nuevos sistemas no tendríamos tiempo de implementar nuevas soluciones”, ejemplifica Pungitore.

La infraestructura de IT que gestiona el CIO está compuesta por seis servidores HP de la línea DL 570 que administran archivos, impresiones y el dominio de la empresa. Por la necesidad de reemplazar los servidores y ofrecer mayor desempeño y capacidad de almacenamiento a los usuarios internos, Pungitore está evaluando la tecnología de virtualización sobre la plataforma Windows Server 2008. “Vamos a probar el hipervisor que viene embebido en el sistema operativo para evaluar cómo funciona. Ya estamos capacitados en esa tecnología y eso hace que la curva de aprendizaje resulte más corta”, explica.

La cuestión de los recursos humanos es crucial a la hora de renovar la plataforma operativa. En Hotel Alvear están planeando migrar a una versión del sistema de gestión Opera —un estándar de la industria hotelera— y eso conlleva la necesidad de mejorar los servidores de comunicaciones y comprar nuevos servidores para virtualizar aplicaciones. “Estamos evaluando migrar nuestro sistema DeskNow (de correo y colaboración), basado en SuSE Linux. Una opción puede ser Zimbra (adquirido en febrero por VMWare) sobre SuSE Linux, o pasar a Exchange sobre Windows. El problema es que somos cinco personas en Sistemas y no sé si tiene sentido capacitar a alguien en Exchange, teniendo en cuenta que hoy nuestra gestión de correo electrónico funciona bien y está tercerizada en un proveedor. Todavía tenemos que hacer bien las cuentas para decidir hacia qué plataforma migraremos”, explica Edelman.

Con más de veinte años de experiencia sobre la plataforma IBM, Rodofile, de Barugel Azulay, afirma que el conocimiento en un sistema operativo hace que la posibilidad de un cambio sea muy evaluada por el CIO. “Cuando se trata de una plataforma de misión crítica, tiene menos innovaciones que en los sistemas abiertos, pero no es necesario bajar parches todo el tiempo —expresa—. Eso hace que la inversión en recursos humanos baje mucho y genere mayor seguridad en las aplicaciones. En las plataformas abiertas se lanzan mejoras todo el tiempo, lo que nos obligaría a estar permanentemente capacitados, y eso sólo se sostiene con mucha inversión en entrenamiento, que no todas las empresas están dispuestas a hacer.” 

Consolidación y cuenta nueva
Si la batalla de los sistemas operativos es cosa del pasado es porque los CIOs están enfocados en la consolidación de servidores y la virtualización de sus plataformas, con el fin de disminuir los costos de administración y dar cabida a un mayor número de aplicaciones en los equipos.  

Con una facturación estimada en $ 250 millones, LoJack emprendió el crecimiento con la apertura de seis nuevos centros de atención al público. Recién llegado a la empresa, Iglesias planea acompañar el crecimiento desde el área de Sistemas, con una inversión de $ 1 millón destinada a cambiar la plataforma de 70 servidores x86 por sistemas de misión crítica que corran el software de gestión de la compañía. “Pensamos armar una granja más chica en cantidad y con mayor poder de procesamiento, alta disponibilidad y contingencia. Nos vamos a mover entre los tres grandes: IBM, HP y Sun. El sistema operativo vendrá atado a lo que elijamos y será el nativo de la plataforma que adoptemos”, anticipa el ejecutivo. 

Cualquiera sea la plataforma que elija, Iglesias prevé reutilizar las licencias de los sistemas operativos que corren en la infraestructura que posee actualmente, a fin de disminuir el costo de los nuevos equipos que adquiera para dar soporte a las comunicaciones con las nuevas sucursales. “Nos permitirá bajar los costos y tendremos menos equipos a los cuales darles soporte desde un sitio de contingencia que planeamos colocar en un datacenter”, expresa.  Según IDC, esta tendencia se da en el momento que la eficiencia del centro de datos empieza a ser crítica para los CIOs. “Las empresas sufrieron cortes de luz en verano, por lo cual este tema empezó a estar en la agenda. Y como el precio de la electricidad puede subir drásticamente, los clientes empiezan a tomar en cuenta esto al momento de adquirir nuevos equipos, y se vuelcan por los que consumen menos energía y ocupan menor espacio”, comenta Seminara.  

Otra empresa que se encuentra en crecimiento es Hotel Alvear. En los próximos dos años estima abrir dos nuevos emprendimientos: uno en el centro de Buenos Aires y otro en Puerto Madero. Para su administración, el CIO de la empresa está planificando la compra de nuevos servidores que le permitan administrar en forma centralizada las locaciones y hacer una actualización del sistema de gestión Opera. “Pensamos migrar a la versión 5. En 2003 la empresa Micros, el proveedor de Opera, liberó su versión bajo Windows. La anterior estaba basada en servidores Novell y estaba programada en Clipper. Estamos un poco sujetos a nuestros proveedores. El sistema operativo depende más de los proveedores que de nosotros”, admite Edelman, que aún no definió su presupuesto de IT para este proyecto.  En esa misma situación se encuentra Silvia Fandiño, gerente de Sistemas del Hotel Sheraton, que también proyecta la migración hacia Opera 5. Sin embargo, su responsabilidad queda mitigada porque Starwood —grupo propietario de Sheraton— tiene como bajada corporativa el uso de Windows como SO. “La oferta de sistemas de hotelería está enfocada sobre  plataforma Microsoft —dice la gerente—. Por eso no tenemos muchas dudas para elegirlo y estamos muy satisfechos.” 

A medida que los sistemas realizan tareas relevantes, pero no son de misión crítica, la elección del sistema operativo comienza a estar en manos del CIO. Es lo que sucede con los sistemas de escritorio, donde Microsoft posee cerca del 90 por ciento de utilización, de acuerdo con los informes de Gartner. “Parece una posición de mercado ideal, pero cuando lanzaron un producto que no se adecuaba a las necesidades del mercado, como fue el caso de Windows Vista, las empresas prefirieron seguir confiando en el sistema anterior”, observa Michael Silver, vicepresidente de Sistemas Operativos de Gartner.    

En ese contexto, Hotel Alvear decidió mantenerse bajo la plataforma Windows XP para su red de 300 PCs. “La decisión fue no migrar a Vista por los problemas que se publicaban. Lo haremos cuando compremos máquinas que vengan con Windows 7 preinstalado”, adelanta Edelman.

Un poco más cerca del corazón de la red, las cosas cambian. Allí, se mantiene la pelea entre Windows y Linux por tomar tareas del back office. “En los servidores de borde usamos el Linux de Red Hat y Windows Server 2003 —confiesa Iglesias, de LoJack—. Este año vamos a apostar a Red Hat en aplicaciones transaccionales no críticas.”



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar