Números finitos o porqué el Internet se está quedando chico

El responsable regional del organismo global responsable de asignar los dominios de Internet habla de la necesidad cada vez más urgente de migrar al protocolo IPv6. 05 de Abril 2010
Números finitos o porqué el Internet se está quedando chico
Durante la jornada “Internet del Futuro” realizado en Buenos Aires por ICANN (Corporación para la Asignación de Nombres y Números de Internet), en conjunto con la Cámara que reúne a las empresas que se dedican a Internet, Comercio Electrónico, Contenidos y Servicios Online (CABASE), el representante del organismo por América latina, Pablo Hinojosa, conversó con Information Technology sobre el contexto actual de disponibilidad de dominios bajo el protocolo IPv4.

Este protocolo no está lejos de agotarse y algunas proyecciones señalan que en 2014 ya no quedarían direcciones IPv4 disponibles. Por eso se está promoviendo la migración hacia un nuevo protocolo, bautizado IPv6, que reemplazará al anterior. 

El directivo mexicano remarca la necesidad de que las organizaciones, tanto del sector público como del privado, desembolsen las inversiones necesarias para realizar la transición hacia este nuevo estándar. También responde a los cuestionamientos sobre la influencia estadounidense en el control de la ICANN y acerca de las asimetrías globales en el acceso a Internet.

¿Cómo avanza la implementación de IPv6?
IPv6 está listo desde hace más de diez años, pero lo que hace falta es que las organizaciones encuentren incentivos para implementarlo. Todavía no hay un mercado de números, a diferencia del mercado de nombres, que sí existe. Tampoco las empresas encuentran un modelo de negocio para completar las inversiones que son necesarias.

¿Cuáles son esos incentivos? 
Los gobiernos tienen mucho que hacer en este aspecto. Las instituciones gubernamentales, por ejemplo, tendrían que incluir en sus compras y licitaciones de equipos y redes la necesidad de que todo sea compatible con IPv6.

¿Y el sector privado?
Debe entender la urgencia de la escasez de dominios IPv4. Tarde o temprano va a ocurrir y la solución pasa por encontrar la manera de hacer las inversiones que requiere todo este proceso.

Mientras tanto, ¿qué ocurre con la disponibilidad de IPv4?
Los bloques más grandes de IPv4 que quedan se están acabando y los asignaremos en los próximos dos años. Los últimos cinco bloques de ese gran bloque primario serán repartidos por igual a los cinco continentes. Las direcciones IP se asignan en base a la demostración de necesidad y, recientemente, en la reunión de ICANN en México se aprobó una política de excepcionalidad que establece que la asignación de los últimos bloques no va a requerir demostrar la necesidad. Lo que haremos es que los últimos cinco sean repartidos en forma equitativa. Esto significa que los países de África o América latina, que tienen un desarrollo más lento, tendrán un tiempo adicional de respiro para la adopción de IPv6. A los que llevan la delantera se les acabará el espacio más rápido.

¿Cuántos bloques quedan disponibles?
Treinta.  

Asimetrías
¿Qué tipo de acciones permitirían reducir las desigualdades que existen alrededor del acceso a Internet en el mundo?

Internet es un sistema diseñado por capas. Una es la capa física, donde está la infraestructura. Esa capa es la que tuvo un papel protagónico en las agendas de los gobiernos. Actualmente, hay mil millones de usuarios y mil millones más que se conectarán próximamente, sobre todo a través de los dispositivos móviles. Estamos hablando de la capa de acceso. En la capa de contenidos también hay problemas de gobernanza, como pornografía y fraudes en línea. También está la parte de aplicaciones; Web 2.0 y la comunidad de Twitter, entre los fenómenos emergentes. En ninguna de estas capas tenemos incidencia o capacidad de decisión. Nosotros estamos en la capa de las direcciones. Ahí tenemos influencia y sabemos que los próximos mil millones de usuarios de Internet van a requerir identificadores. El espacio de IPv4 no va a responder a esas demandas y por eso es necesario un cambio. 

¿Cuál es hoy el punto de acuerdo que se sostiene globalmente, teniendo en cuenta las críticas hacia ICANN por estar supervisada por el gobierno de Estados Unidos y regida por sus leyes?
Por lo general, se dice que Estados Unidos tiene una relación peculiar con las direcciones de Internet. Hay que tener en cuenta que Internet es un espacio global donde intervienen otros gobiernos y organizaciones de la sociedad civil. Después de la Cumbre de la Sociedad de la Información en Túnez se hicieron esfuerzos para ampliar la participación de otros actores dentro de ICANN y el gobierno estadounidense brindó garantías de que ICANN funciona respetando el interés público y las decisiones de todos los países. Este es un gran avance en la internacionalización de la organización.

Internet tiene un diseño descentralizado pero tiene la centralidad de las direcciones. ¿Existe la posibilidad de cambiar la gobernanza de Internet por una más amplia y plural?
Esa es una interpretación. En la cumbre de la Sociedad de la Información se decidió una definición sobre la gobernanza de Internet que va más allá de las direcciones, con una agenda amplia de cuestiones, como spam, ciberdelitos, acceso, privacidad. Estuvimos en Egipto en la cuarta edición del Foro de Gobernanza de Internet, donde se discutió el tema de las direcciones pero también redes sociales y cloud computing como el acceso de los países en desarrollo. 

¿ICANN es una organización plural?
Por supuesto que sí, y como ninguna otra.



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