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Medios online: indpendientes, pero rentables

Por la crisis en los medios a raíz de la crisis financiera y la retirada de la publicidad al formato Internet surgen emprendimientos periodísticos con innovadores modelos de negocios, vinculados a organizaciones sin fines de lucro y muchas veces en asociación con los medios tradicionales. Un panorama desde la óptica de Jim Rowe, ex editor del Washington Post y miembro del World Press Insitute, quien visitó el país invitado por el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA). 15 de Julio 2010
Medios online: indpendientes, pero rentables
Mala noticia para la prensa: su negocio es inviable. En los Estados Unidos, la venta de diarios pasó de 62 millones de ejemplares en 1990 a 49 millones en 2008. Y en la Argentina, según datos del Instituto Verificador de Circulaciones (IVC) cayó de 1,5 millones de ejemplares en los 90 a menos de 1 millón actualmente. Pero no es lo único que está en baja. La venta de publicidad, principal fuente de ingresos, viene cayendo en medios gráficos (-28% en 2009)y el año pasado por primera vez también descendió en medios digitales (-11%).

Los datos fueron aportados por Jim Rowe, ex reportero y editor de Washington Post, director de su edición dominical hasta su retiro en 2006 y actual miembro del World Press Insitute. Lo que a Rowe, periodista al fin, más le preocupa de estas desalentadoras cifras, es cómo impactan en la inversión de los medios en producción periodística. “Los grandes diarios en mi país y en otras partes del mundo están despidiendo a sus reporteros, cerrando sus corresponsalías y cada vez gastan menos en la generación de contenidos informativos”, dice Rowe, y cita algunos datos tomados de la organización
The Poynter Institute: “En 2006, los diarios tuvieron ingresos por US$ 60 mil millones y gastaron US$ 6.200 millones para producir periodismo. En 2009, los ingresos fueron de US$ 37 mil millones y gastaron US$ 4.400 millones para producir noticias. Unos US$ 1.800 menos”.

Más allá de este diagnóstico, el especialista norteamericano, que realizó presentaciones en distintas ciudades del país invitado por el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), destacó el surgimiento de nuevos modelos de organizaciones periodísticas al amparo de esta crisis. La mayoría  de los emprendimientos surgieron en los últimos 2 años, fundados e integradas por periodistas y editores que se fueron de los grandes medios. Su modelo de negocios es diferente al de las empresas periodísticas tradicionales. Algunas, como
ProPublica, se constituyen como ONG. Otras cubren noticias locales, como MinnPost o Voice of San Diego, y se sostienen por aportes de la comunidad mediante microdonaciones. Otras se dedican a temáticas específicas como Fiscal Times (economía),  Kaiser Health News (salud), Hechinger Report (Educación) y son financiadas por fundaciones o personas filántropas interesadas en temáticas específicas (Bill Gates en el caso del Hechinger).

Los medios tradicionales, que no tienen fondos para dedicar al periodismo de investigación, recurren a estas organizaciones como fuente y publican sus noticias mediante acuerdos de colaboración. ProPública, realiza con regularidad informes especiales en el New York Times, y el Fiscal Times publicó una serie de notas sobre el sistema de salud norteamericano en el Washington Post. Pero también recurren a ellas para cubrir noticias locales donde no tienen corresponsalías, e internacionales, cuya cobertura fue perdiendo espacio llamativamente en la última década. Un caso interesante que mencionó Rowe es el de
Global Post, una red de 65 corresponsales independientes en 50 países. 

Muchas universidades y organizaciones de periodismo profesional han creado sus propios emprendimientos de periodismo independiente, como el  Centro de Periodistas de Investigación (Center for Investigative Reporting); el Watchdoginstitute de la Universidad de San Diego (UCSD), o el New England Center for Investigative Reporting de la Boston University. 

La Argentina no es ajena a esta tendencia, ya que en los últimos años han surgido numerosos sitios web independientes para la cobertura de temas específicos como
Nova Res (Ciencia, tecnología y Salud), SoloInfo, de cobertura local, de Bahía Blanca), y propiamente Fopea, que consiguió el año pasado fondos para hacer cuatro reportes de investigación.

El modelo organizativo y de negocios de los medios está cambiando, y los desafíos son muchos: ¿cómo harán estas nuevas organizaciones para ser sustentables una vez que se acabe el financiamiento a través de fundaciones y filántropos? ¿en qué medida estos aportes condicionan la actividad del periodismo independiente, así como la publicidad privada o estatal condiciona a los medios tradicionales? Si estamos en una etapa de transición entre el modelo de los medios tradicionales y el de los nuevos medios, ¿qué surgirá de la interacción entre ambos?. Fueron preguntas que el periodista Jim Rowe dejó picando entre sus colegas argentinos.



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