Los libros electrónicos impulsan un nuevo modelo

Conocidos como eBooks, son una transcripción digital de los de papel. Con el tiempo, incorporarán más formatos multimedia y posibilitarán una interactividad de los lectores similar a la de los videojuegos. ¿Cómo enfrentará la industria editorial estos cambios? La opinión de dos especialistas internacionales. 14 de Junio 2011
Los libros electrónicos impulsan un nuevo modelo

La historia del libro electrónico está escribiendo sus primeros capítulos. Así como la televisión, en sus comienzos, no era más que radio con imágenes y, luego, encontró un formato propio, algunos expertos predicen que con el eBook sucederá algo parecido. En esta apreciación, coincidieron George Walkley, responsable de estrategias digitales en el Reino Unido del grupo editorial francés Hachette, y Peter Collingridge, creador de la editorial digital Cannongate Books. Ambos pasaron por la Argentina para participar de una jornada de actualización organizada por la Fundación El Libro y el British Council.

Saber adaptarse
“Hay nuevos jugadores en esta antigua industria: Apple, Amazon y Google. Las editoriales deberán adaptarse a las reglas que ellos imponen", señaló Walkley, durante el evento, que se realizó en el marco de la última Feria del Libro de Buenos Aires.

“Cada vez más, las compañías editoriales deberán proveer servicios y no sólo vender productos, ya que los productos son fáciles de copiar y los servicios no”, destacó el especialista. La posibilidad de producir libros interactivos y “sociales”, donde los lectores se conectan entre sí y con el autor, es un ejemplo de esto. Se suman los libros educativos que incluyen además, servicios de tutoría. Cabe recordar que, según la National Association of College Stores (EE. UU.), en 2009, el mercado global de eBooks era del 4%. El año pasado llegó al 10%, y alcanzará al 15% en 2012.

Por su parte, Collingridge, como emprendedor editorial independiente, destacó: “Antes de la digitalización, el proceso de producción de un libro era muy lineal: iba del autor al agente literario, el editor, el librero y los lectores. Hoy, todos dialogan unos con otros”. Según el creador de Cannongate Books, el proceso exige que los editores, tradicionalmente aislados de los lectores, interactúen con ellos a través de las herramientas digitales y las redes sociales.

El poder de la red
Internet se convirtió así en una gran librería, con los canales de venta digitales creciendo rápidamente. Su gran desventaja es la cultura de lo gratuito y las descargas ilegales. Al respecto, Walkley comentó: “La red ofrece información demográfica que permite trazar un perfil de los lectores y ofrecerles contenidos adecuados a sus necesidades”.

Con la digitalización surgen nuevos formatos de negocios. Hay sitios sociales de recomendación de libros como bookseeker.com, que se basan en el historial de lecturas de una persona para recomendarle nuevos libros. También crece la impresión de ejemplares bajo demanda como modelo sustentable de negocios.

En tanto, “los libros digitales incorporarán experiencias multimedia, al estilo de los videojuegos y la lectura será cada vez más social y colaborativa, según la tendencia que imponen las redes sociales como Facebook”, apuntó Collingridge. Ambos especialistas subrayaron que, frente a los pronósticos de desaparición del libro en papel, se debe ser cauto ya que -aseguraron- ambos formatos convivirán por un tiempo.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar