La suma de las (auto)partes

En la Argentina, existen unas 400 autopartistas. Muchas de ellas son Pymes y la mitad exporta. Los referentes de IT de Tenneco, Taranto, Basso y Robert Bosch revelan sus estrategias y sus principales proyectos de tecnología. 28 de Octubre 2010
La suma de las (auto)partes

La industria automotriz argentina está de parabienes: a finales de año se estima que la producción de autos rondará las 700.000 unidades, dando lugar a un nuevo récord histórico. En lo que hace al segmento autopartista, no obstante, se espera que la balanza comercial manifieste un abultado déficit, cercano a los U$S 7.200 millones. Concretamente, este año se aguardan importaciones de autopartes por U$S 9.200 millones y exportaciones por U$S 2.000 millones. En los primeros cinco meses del año el déficit fue de U$S 2.333 millones; con Brasil, puntualmente, alcanzó los U$S 812 millones. Esto se atribuye a que hay una gran cantidad de piezas que son de mucho valor agregado y hoy se están importando.  Para Carlos Pan, miembro del comité de presidencia de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), “la problemática del bajo nivel de integración local de piezas es una realidad; uno de los déficit comerciales más importantes es siempre con Brasil, aunque últimamente tiende a bajar. De cualquier forma, y más allá de que el déficit es relevante, en la medida en que las terminales produzcan más, a nivel de facturación el sector autopartista crecerá”. 

Se supone que este año Brasil tendrá un mercado de 3,5 millones de autos y ya se está hablando de 5 millones para 2020. “Es beneficioso para la Argentina, porque en ese mercado existe demanda insatisfecha y nuestro país puede llegar a posicionarse bien con determinado tipo de plataformas (como utilitarios y vehículos medianos). El tema es encontrar un posicionamiento inteligente”, sostiene Pan. 

Según AFAC, el contenido local de los autos ensamblados en el país constituye alrededor del 20 por ciento del valor del vehículo. “Una de las principales problemáticas del sector autopartista es la falta de financiamiento; por otro lado, el incremento de salarios con un dólar estable tiende a elevar el costo nacional; y seguramente en muchos casos falta inversión en renovación de equipos y nuevas tecnologías”, completa Pan. 

Localmente operan unas 400 empresas autopartistas: cerca del 80 por ciento son de capital nacional, la mayor parte de ellas Pymes. Unas 200 de estas firmas exportan (del volumen total de la producción argentina, más de la mitad se vende al exterior). Para este año se espera que el empleo directo del rubro supere las 62.000 personas alcanzadas en 2008. Sólo en 2009 los autopartistas invirtieron más de $ 1.800 millones en nuevos equipamientos, ampliaciones, herramentales, nuevas máquinas e innovación de procesos. 

La inversión en IT se concentra en dos líneas principales: “Casi todas las autopartistas están tendiendo al desarrollo de sistemas ERP y que apunten a la gestión de materiales, ya que se trata de una exigencia de la gestión moderna de una empresa industrial. Muchas veces son sistemas de gestión a medida, ya que no todas pueden incorporar un SAP. Por otro lado, hay mucho desarrollo de software de producción, para tener gestión de producción a la vista”, dice Pan. Y agrega: “Algunas firmas tienen un área de IT y otras cuentan con uno o dos especialistas que a veces están integrados a otro sector de la empresa, como ingeniería o administración”. 
  Caja de cambios

Taranto es una empresa de capitales argentinos que fabrica juntas, retenes, embragues, pastillas de freno y bulones bajo certificaciones de calidad (ISO 9001 e ISO 16949) y medioambientales (ISO 14001). La compañía abastece al mercado de reposición y a los principales fabricantes de equipo original (terminales y fábricas de motores), en la Argentina y en 25 países (USA, Brasil, Alemania y México, entre otros). Taranto inició sus actividades en 1980 y emplea a unas 850 personas en sus seis fábricas distribuidas en Buenos Aires y San Juan. El 53 por ciento de sus ventas se dirige al mercado interno; el 47 por ciento restante lo exportan. Durante 2009 su facturación total cayó un 17 por ciento con respecto a 2008, en tanto que en 2010 viene creciendo a un ritmo del 20 por ciento respecto del año anterior. El objetivo para este año es lograr ingresos en el orden de los U$S 58 millones. 

En lo que refiere a Sistemas, Lucio Solla, gerente de Sistemas de Taranto, dice que buscan que la tecnología les permita “bajar costos y reducir tiempos de producción”. Hasta 2006 esta empresa recurrió al desarrollo propio de aplicaciones, pero a partir de entonces adoptaron un producto “world class” (Oracle Financials). “Dentro de nuestros principales proyectos para este año se encuentran la migración a versiones más modernas de la aplicación y de la base de datos Oracle —comenta Solla—; también la implementación de un sistema de logística integral mediante manejo de códigos 2D (código de barras bidimensional) a través de la integración con un producto llamado Block. Asimismo, estamos implementando un nuevo ERP para nuestras plantas productivas (específico para Producción) y un nuevo sistema de costos; pero en ambos casos se trata de desarrollos propios, que realizaremos con nuestra gente y con un eventual apoyo, en la parte funcional, de algún consultor para puntos específicos.”  

Otro objetivo inmediato del departamento de IT de Taranto es llevar adelante la integración de sistemas y comunicaciones con una nueva empresa que fue adquirida (la metalúrgica Formec). Además, tiene previsto unificar bajo una misma aplicación —la nueva versión de Oracle Financials— sus dos distribuidoras de Brasil y México, aunque este último proyecto recién se llevará a cabo durante el año próximo. 

 Amortiguados

Tenneco, por su parte, produce amortiguadores y sistemas de escapes, abasteciendo a las principales terminales de autos desde sus 70 plantas en los cinco continentes. De capitales estadounidenses, inició sus actividades en la Argentina en 1945 y hoy emplea a 500 personas. Tiene dos fábricas: la de caños de escape Walker (en San Martín, de Buenos Aires), y la de amortiguadores Fric-Rot (en Rosario). Sus principales destinos de exportación son Brasil, Estados Unidos y Europa (este último dentro del mismo grupo empresarial). 

La situación del negocio, según voceros de la compañía, es “muy buena, ya que estamos proveyendo a las nuevas plataformas de vehículos; por ejemplo, estamos abasteciendo amortiguadores y caños de escape para el modelo Amarock de Volkswagen, que se fabrica en la Argentina. Esto demanda una inversión constante en tecnología para estar al nivel que las automotrices requieren. En la planta de Walker Argentina, por caso, se invirtieron U$S 2 millones en equipamiento”. No obstante, el área de Sistemas de esta empresa “no puede calificarse como un ‘early adopter’ —reconoce Alicia Costa, IT Manager de Tenneco South America—. Toda novedad del mercado que pueda ser de aplicación para el negocio es investigada por el departamento global de IT, pero para proceder a su implementación deberá estar aprobada como estándar”.

La crisis económica mundial hizo que Tenneco limitara sus inversiones y optimizara la utilización de sus recursos. “Esa política no fue ajena al área de IT, que debió posponer todo proyecto no crítico —refiere Costa—. Los recursos liberados fueron asignados a un plan de capacitación que permitió la inclusión de miembros del equipo local en proyectos globales de IT.” Así las cosas, la prioridad de esta empresa para 2010 “es actualizar la infraestructura, ya que las inversiones de los dos últimos años fueron mínimas. Estamos reemplazando servidores dedicados al ERP y actualizando versiones de sistemas operativos (AIX 5.3 a 6.1) y motor de base de datos (Informix 9.21 a 11.50)”, agrega la CIO. Para los proyectos de este año la inversión prevista es de U$S 200.000.

Si bien Costa reconoce que la situación económica ha variado, para el corto y mediano plazo los planes de inversión en IT de Tenneco “se manejan con mucha prudencia. Estamos trabajando activamente con el área de Ventas y Marketing, analizando la posibilidad de implementar soluciones que permitan aumentar su eficiencia (un CRM y mejoras a las herramientas disponibles para los clientes en la página Web). Además, estamos evaluando la posibilidad de migrar el ERP actual, aunque no existe una decisión tomada al respecto”.
  Servidores sin freno

Grupo Basso cuenta con dos empresas autopartistas productoras de válvulas para motores: Basso y Motor Parts. Juntas poseen tres plantas industriales (en Rafaela y Lehmann, ambas en Santa Fe) y un Centro de Desarrollo y Logística, y emplean a 920 personas. Con ventas a 33 países, estas empresas envían el 86 por ciento de su producción al exterior. 

El área de IT de las dos autopartistas del Grupo Basso está centralizada. “Estamos en pleno proceso de migración de los servidores principales de la compañía, situación que habíamos previsto para el año anterior y que por los acontecimientos económicos acaecidos no habíamos podido llevar a cabo. Pensamos concluir el presente ejercicio con ese proyecto finalizado”, afirman desde la empresa.

La compañía cuenta con un sistema de gestión desarrollado internamente y “totalmente adaptado a la empresa”, fruto del trabajo del staff permanente de Sistemas y de la contratación de servicios de terceros para módulos específicos. 

Con presencia en la Argentina desde 1924, Robert Bosch es una compañía alemana que emplea localmente a 957 personas. Si bien actualmente no posee plantas locales de producción, su división Bosch Automotive Aftermaket provee autopartes y sistemas al mercado automotriz, abasteciéndolo con arranques y alternadores, baterías, bujías de encendido, sistemas de inyección diesel y de nafta, escobillas limpiaparabrisas, filtros, sistemas de frenos y equipamiento de diagnóstico y reparación para talleres. 

“Las actualizaciones se realizan a medida que se renuevan los plazos de homologación de equipamiento en la empresa, ya que son probados para no tener inconvenientes a nivel global”, comenta Daniel Di Leo, jefe de Sistemas de Robert Bosch Argentina. Hoy en día los principales proyectos en danza de la empresa que utiliza SAP como aplicativo “core” son la migración de sistemas operativos de servidores (de Windows 2003 hacia Windows 2008), tarea que se completará este año, y también de PCs y notebooks (de Windows XP hacia Windows 7), que se hará entre 2010 y 2011. Además, se centralizará el data center, que hoy se encuentra dividido en dos centros de cómputos más pequeños, ubicados en diferentes localidades y con diversas condiciones de seguridad. Por último, y más a mediano plazo, la empresa tiene previsto avanzar en la virtualización de su infraestructura de IT.



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