La próxima etapa del open source

Las organizaciones ya se inclinan por las plataformas abiertas, sin timidez. Entre las razones, figura la gran cantidad de empresas que hoy dan soporte y garantizan su funcionamiento. Sepa por qué la tendencia indica ahora que llegó el momento de evolucionar hacia herramientas de código fuente abierto de mayor valor agregado. 10 de Enero 2012
La próxima etapa del open source

Como una alternativa. Así se posiciona en la actualidad el open source (OS): una opción para que empresas, gobiernos y profesionales tengan en cuenta a la hora de implementar un proyecto, instalar un programa en particular o diseñar una nueva plataforma. Por ahora, parece haber quedado lejos aquella dicotomía que enfrentaba al software propietario con el software libre.

La posibilidad de elegir está más vigente que nunca. En este aspecto, continúa residiendo la principal fortaleza del desarrollo abierto. A diferencia de lo que sucedía siete años atrás, cuando el open source basaba su credo en el costo económico y, luego, en la seguridad, hoy, su discurso se apoya en la escalabilidad y en la posibilidad de avanzar hacia aplicaciones de mayor valor agregado.

"Hoy, nos encontramos en una segunda etapa del open source. Al principio, el tema pasaba por el costo. Pero, hoy, el mercado tiene una idea más acabada de lo que implica. Los costos existen y vienen del soporte y el entrenamiento. Entonces, la decisión de usar o no una plataforma abierta proviene de la ecuación costo/beneficio", detalla a IT Business, Pablo Abad, director del Centro de Seguridad Informática del Instituto Tecnológico Buenos Aires (ITBA). Para el docente, el punto a tener en cuenta es que hay cada vez más compañías que dan soporte de software libre porque el gran dilema, cuando se quería avanzar en esa dirección, era si había alguien capaz de responder al mismo nivel que lo hace una Microsoft, una SAP o una IBM cuando surge un problema.

"Este software nos brindaba una excelente alternativa para poner en marcha el conjunto de servicios que necesitábamos, junto con una flexibilidad para hacer interactuar diferentes tecnologías y para desarrollar los componentes no disponibles o inexistentes requeridos. Sumado a un menor costo de inversión inicial, éstos fueron los factores más importantes que nos inclinaron hacia el open source", comenta Daniel Lázaro, coordinador del área de Desarrollo de la empresa Dattatec.

La determinación de avanzar hacia el diseño basado en código abierto radica en la tranquilidad de realizar cambios y revisar todas las veces que sea necesario. "El negocio del open source está creciendo mucho en la Argentina, debido a la confiabilidad, seguridad y costos. Hoy, es raro que una empresa mediana o grande no posea algún servicio con software open source", indica Gustavo Gasparrini, gerente General de Nixe, una empresa que provee soluciones informáticas en ambientes Unix/Linux.

Los sectores de la actividad económica, que se inclinaron por este tipo de plataforma y, cada vez más también, para desarrollar sus aplicaciones, suelen ser los del Petróleo y la Energía, las Telecomunicaciones y las Finanzas. "(El open source) está muy extendido hacia el sistema operativo, los servidores de aplicaciones y soluciones de nicho. Esto sucede porque este software permite manejar el road map de los productos involucrados sin esperar a que un desarrollador le diga lo que tiene que hacer", apunta Sebastián Biagini, gerente General de Red Hat Argentina.
Un ejemplo que refleja la tendencia es el avance de Java, el lenguaje de programación y la primera plataforma informática creada por Sun Microsystems en 1995 y liberada en open source en enero de 2007. Esta tecnología no sólo ayuda a modularizar el software sino también a mejorar el desempeño. En el sector público, Java se convirtió en un estándar.

Mientras, en el sector privado, las industrias mencionadas optan por arquitecturas basadas en plataformas abiertas por su flexibilidad y la posibilidad de controlar el diseño del código, aseguran las fuentes consultadas. "Se busca cada vez más los estándares abiertos. Trabajamos para masificar el uso de esta tecnología. Hoy, los clientes son mucho más conocedores de las soluciones disponibiles y tienen más interés en que esos desarrollos se adapten a sus requerimientos", destaca Christian Castello, responsable de soluciones de Oracle Fusion Middleware.

Una comunidad
Pero, si hace unos años los bastiones del open source eran el soporte y la seguridad, hoy, esa diferenciación ya no tiene el mismo peso. Las empresas que impulsan el software propietario supieron crear comunidades de desarrolladores amplias y dinámicas para responder a cualquier necesidad. Si a esto se suma que el aspecto precio tampoco hace la diferencia -porque no se pagará por la licencia pero si por el trabajo hora hombre-, ¿por qué entonces inclinarse por una plataforma abierta?

"El secreto es la forma de de-sarrollo, cómo está escrito, para mejorarlo. Hoy, aplicaciones de misión crítica, como las que permite el funcionamiento de la Bolsa de Nueva York, están basadas en open source y nadie cuestiona su seguridad", asevera Biagini. En cuanto al soporte, indica que su garantía ya no está atada a contratos eternos, sino a convenios que pueden establecerse por hora, por días, sin depender de estructuras rígidas que generan costos altos y pocas chances de obtener un control severo cuando se produce una contingencia.

"El software de código fuente abierto se consolidó liderando gran parte de la infraestructura, con sistemas como servidores web, DNS, firewalls, proxies, entre otros, que se consideran standards del mercado. Se está viendo que el software open source ha subido un escalón, hacia aplicativos con mayor valor agregado para el usuario final. Ya encontramos software con un alto grado de madurez en sistemas de correo y colaboración, centrales telefónicas IP, monitoreo, por citar algunos", agrega Gasparrini.

Como se mencionó, el conocimiento general es otro aspecto que motiva la adopción. "El cliente analiza si es equiparable a los recursos existentes, si es compatible con lo que tiene, si se adecúa a su necesidad. Si no logra encontrar respuestas afirmativas en estos puntos, va a adquirir tecnología bajo la manera tradicional", sostiene Castello.

Por su parte, Gasparrini alerta que la mayoría de los proyectos open source se desarrollan bajo normas que cumplen con estándares de calidad y normas de desarrollo. Porque, según el ejecutivo, no se debe pensar que por ser abierta una plataforma de estas características puede ser modificada por cualquier profesional. Existen controles, funciones y jerarquías dentro de la comunidad que mantiene el mismo concepto con el que fue generado el proyecto.

Lo único permanente es el cambio. Sin embargo, hay momentos donde las implementaciones tecnológicas requieren de cierta quietud, de cierto momento de tranquilidad prolongado. Biagini advierte que muchas veces se decide por el open source por la posibilidad de no depender de los cambios de versiones, que a veces son muy agresivos. Hay propuestas tecnológicas basadas en estándares abiertos que llegan a garantizar siete años para sumar aplicaciones y tecnología, sin estar pensando en un cambio de versión.

Áreas de oportunidad
Gasparrini remarca que se percibe que los proyectos sólidos están creciendo en funcionalidad y eso los transforma en líderes del mercado. Esto tiene ventajas y desventajas ya que, por un lado, se aúnan esfuerzos de la comunidad sobre aplicativos centralizados; pero, a la vez, se convierten en casi monopólicos, ya que resultaría muy dificil llegar a desarrollar un proyecto con la misma funcionalidad y el grado de madurez, alcanzado por estos líderes.

"También se observa a grandes empresas con política de software propietario, adquirir compañías que desarrollan software open source. Si bien este comportamiento genera cierta inquietud entre los usuarios de la comunidad; por otro lado, demuestra la calidad y el crecimiento del software comunitario", considera el directivo de Nixe.

El avance del software libre se advierte no sólo en que más organizaciones lo adoptan, sino en las posibilidades de uso que habilita. "El open source evoluciona y toma preponderancia en clientes del sector público, de infraestructura de tecnología informática (como virtualización y base de datos, las capas más bajas y básica de una plataforma) y el sistema operativo", manifesta Castello.

En ese marco, el ejecutivo detecta las áreas de oportunidad donde el código abierto tiene más chance de posicionarse, más allá de los servidores web, en donde este aspecto se ha transformado prácticamente en un commodity. "Hay una evolución muy madura en servidores Apache y en Webs basadas en áreas de base de datos, que se ajustan muy bien a esa tecnología", amplia.

Sin señalar un área en particular, Lázaro, de Dattatec, considera que, pese a las voces que no quieren poner foco en los costos, allí radica la oportunidad y el beneficio del open source. "Un análisis de 'costo total de propiedad' indicaría, en la mayoría de las empresas, que, usando software abierto, los indicadores para el conjunto de costos directos e indirectos y su relación con los beneficios, son mejores. Digamos, entonces, que un proyecto que usa esta tecnología es más barato si se considera no sólo el costo de la compra sino aspectos del uso y mantenimiento a largo plazo, teniendo en cuenta que ya es sabido que estos proyectos presentan, por lo general, un bajo costo de inversión inicial"
, ejemplifica.

Por las pymes
Cuando el costo entra en juego, las que escuchan con atención son las pequeñas y medianas empresas que, necesitadas de incorporación tecnológica, a veces no logran actualizarse por un tema de presupuesto. "El OS es ideal para las pyme porque, en principio, no debe gastar en licencia por uso, que tiene mucho peso en la ecuación de este tipo de firmas. A esto se suma la posibilidad de llevar esta tecnología a la nube que, por ahora, es incipiente y hay que ver cómo evoluciona. Si el comportamiento sigue tal como se ha desempeñado hasta ahora, el código abierto tendrá un rol importante en el cloud computing, con desarrollo de software y aplicaciones", subrayó Biagini.

Abad, del ITBA, señala que el foco continuará puesto un tiempo más en las plataformas abiertas para servidores, porque realizar cambios en todo un parque de computadoras resulta más complicado de implementar. "Cuando se decide ir a una plataforma abierta se elige ir hacia el área de servidores. Impulsar un cambio a nivel de los empleados que, tal vez, ya están acostumbrados a utilizar determinado software de oficina implica otros tiempos y otros costos. Y ese punto aún es altamente considerado en las organizaciones", alerta el académico.

Para el gerente de Red Hat, justamente el objetivo de máxima pasa por allí: por dejar de cambiar la computadora cada cinco años y tener un comportamiento más cercano a la renovación del televisor, cada 10 años. La evolución de la PC no debe pasar por si tal programa es o no compatible con algo o no. "Ésta es una fase de la computación masiva a resolver: sacar la problemática del software del medio para que la computación se pueda utilizar realmente como un servicio", concluye.



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