La otra tecnología para autos

Más allá de GPS, el manos libres o el DVD existe un universo de aplicaciones y hardware que están impulsando a la industria. Sepa cuáles son y qué es lo nuevo que se viene. 20 de Abril 2010
La otra tecnología para autos

Eficiencia. Seguridad. Confort. Las nuevas tecnologías aplicadas a la industria automotriz siempre se lucen en su máxima expresión. El lanzamiento de un nuevo vehículo, cualquiera sea su marca, busca atraer la atención de sus potenciales compradores a través de conceptos como la confiabilidad, el diseño, y una serie de condimentos adicionales aportados por la publicidad y el marketing. Pero ni una cosa ni la otra se logran si detrás de esos valores no se integra un conjunto de tecnologías que permitan darles soporte. Hoy, la eficiencia de un vehículo se mide en base al consumo “inteligente” del combustible, la seguridad se define en tiempos de ABS (sistema de frenos antibloqueo) y de inflado de airbags. No menos atención atraen los sistemas para ganar estabilidad en suelos resbaladizos, los tiempos en hacer un cambios en pendiente o los sensores de alerta ante la peligrosa cercanía de un objeto o una persona.

Los últimos lanzamientos de vehículos en la Argentina están marcados por la presencia de tecnologías que son amigables con el ambiente, que ayudan al conductor a concentrarse únicamente en el camino y, en caso de un accidente, en reducir el potencial de daño para los pasajeros. Son innovaciones que suelen caracterizar a los vehículos de más alta gama pero que, de a poco, van bajando a los segmentos medios, donde compiten los modelos de vehículos más masivos.

Seguridad y tecnología
“La incorporación de tecnología desde el punto de vista general era impensable en algunos segmentos de vehículos, tal como sucedió con el (modelo) Agile”, explica Marcelo Zamorano, gerente de Ingeniería de Producto de General Motors Argentina, en diálogo con IT Business. Uno de los puntos fundamentales fue en el tema de seguridad donde, si bien los sistemas que contiene este modelo eran conocidos porque estaban presentes en otras gamas de vehículos, no es común verlo dentro del segmento en que compite. “En este sentido, hay aspectos que están pensados bajo lo que se llama una deformación controlable de carrocería que, combinado con el uso de ABS y airbag, elevan la seguridad. A esto, hay que sumar la parte electrónica y un conjunto de piezas diseñadas para minimizar el daño personal”, explica el ejecutivo.

La seguridad de sus vehículos en base a la tecnología destacan también en Volskwagen, que hoy concentra gran parte de su estrategia en el Amarok, la nueva pick up producida para todo el mundo en la planta de Pacheco. “La Amarok cuenta con una serie de componentes de seguridad inéditos para su gama. Por un lado, posee partes electrónicas que son típicas de los vehículos de alta gama. A esto se suma el control de tracción, el control de estabilidad y un sistema de ABS que, si bien es posible encontrarlo en otros autos, funciona en particular aquí en pisos de baja adherencia, como una ruta con agua, con tierra, con barro, donde las ruedas pueden patinar y donde, por el contrario en este caso, se afirma mucho mejor”, apunta Leonardo Bech, gerente de la división de Vehículos Comerciales de Volkswagen Argentina.

A esto se suma otro aspecto del ABS, ideal para conductores acostumbrados a manejar en el llano y que, de repente, deben conducir en una zona de montaña, con ascensos y descensos, donde están obligados a realizar más cambios que de costumbre, a riesgo de quedarse parados o ir en la dirección contraria a la deseada. “El ABS de la Amarok posee además un sistema combinado para pendientes. El vehículo se frena durante tres segundos para que el conductor pueda meter el cambio sin problemas”, indica el ejecutivo. Si bien se trata de un sistema que se activa en situaciones extremas, la ventaja es que el conductor sólo debe apuntarle al camino. “Cuando se trata de una bajada, el sistema detecta la velocidad de las ruedas para equilibrarlas de modo que el conductor esté lo más seguro posible”, añade.

En Renault, la combinación entre seguridad y tecnología se hace más que presente en el Koleos, el primer SUV (Sport Utility Vehicle) de la firma francesa. Fabricado en la planta de Renault Samsung, en Corea, desde la compañía destacaron que “se trata del primer vehículo de la marca que dispone de tracción integral. Esto es, la reparticion del torque (momento de fuerza) entre trenes delanteros y traseros se realiza automáticamente. En condiciones normales, el torque es transmitido únicamente a las ruedas delanteras. En caso de pérdida de adherencia, una parte del torque es trasladado sobre el tren trasero. En condiciones extremas, está repartido en un 50% para cada uno de los trenes. Esta distribución se asegura, además, mediante un acoplador electrónico”. En otras palabras, se trata de un vehículo de calle que ofrece las prestaciones de seguridad de una 4x4. Cuando las condiciones del suelo muestran una baja adherencia, el conductor puede activar y bloquear de manera electrónica el modo 4x4. Por medio de un comando, ubicado en el tablero, transfiere entonces el 50% del torque al tren trasero.

El sistema de asistencia en subidas es otra característica. Se activa en pendientes superiores al 10% e impide que el vehículo retroceda hasta tanto el conductor pueda meter el cambio. También posee un sistema de control en descenso que se establece en una velocidad máxima de 7 kilómetros por hora, cuando la pendiente es superior al 10% sin accionar el freno.

En tanto, desde Volkswagen, otro aspecto que destacaron fue el de la computadora a bordo. Si bien se trata de un aspecto común en el grueso de los nuevos autos, Bech apunta que “además de indicar la autonomía del vehículo, el consumo de combustible, la velocidad y la temperatura exterior, es posible programarle alertas de velocidad. Entonces, si uno programa en 100 kilómetros la velocidad de conducción, cuando se pasa, avisa mediante un sistema de luz y sonido. Esto implica que se vuelva al estado previsto y que el conductor sólo tenga que mirar el camino”.

El trabajo que hay detrás de cada una de las innovaciones que se aplican al mundo automotor es intenso. “Detrás de cada componente, hay una tecnología invisible que hace que el producto sea revisado en cada etapa del proyecto. Es decir, cada pieza cuenta con su especialista, y la información que cada uno de ellos genera se comparte para mejorar el proceso de desarrollo. Esto garantiza que cada componente tenga la última tecnología conocida en cuanto a innovación y desarrollo”, destaca Zamorano, de GM. En la compañía, subrayan que “todo lo usado en el Agile como plataforma de lanzamiento se basará en el compromiso de mejora de esas tecnologías”.

Un punto coincidente entre el Agile, que se fabrica en la planta que GM posee en Rosario, y el Amarok es que se trata de dos vehículos producidos íntegramente en la Argentina y focalizados en la exportación.

Combustión y ahorro
Desde la llegada de modelos con tecnología y motores híbridos (eléctrico y a combustible), el grueso de la industria automotriz que opera en la Argentina comenzó a poner más énfasis en un tema que es cada vez más crítico, el de la energía. De modo que la mayoría de los nuevos vehículos, además de utilizar las naftas más “amigables” con el entorno, también incorporan motores que, más eficientes, liberan menos dióxido de carbono.

“El Agile cuenta con un control de crucero, un acelerador electrónico dotado con sensores en el pedal del embrague que mide su posición e identifica qué hacer en cada momento, es decir, se ecualiza la mezcla de combustibles según el momento del manejo. Esto permita que haya un ahorro de combustible constante”, subraya Zamorano.

En el caso de la pick up Amarok, “si bien el motor es turbodiésel, algo que no es nuevo, está desarrollado específicamente para este vehículo. Se trata de un biturbo derivado de los camiones pesados, pero lo novedoso es que se aplica a las nuevas capacidades cúbicas de la cilindrada. Esto implica que el consumo de combustibles y la combustión sean menores y que la performance de la pick up sea mucho mejor porque el motor es más ágil”, asegura Bech, de Volkswagen.

Por su parte, también en Fiat Auto Argentina, hacen énfasis en el tema energético. “Una innovación destacable de Fiat ha sido el sistema EcoDriver, desarrollado a partir de un motogenerador axial integrado entre el motor a combustión y el de transmisión automática, que es aplicable a una amplia gama de vehículos, permitiendo reducir el consumo y las emisiones al límite”, manifestaron desde la empresa. Eco Drive es una innovación desarrollada en colaboración con Microsoft (ver recuadro) y está disponible en los modelos 500 y Grande Punto, aunque se ampliará a todos los modelos Fiat dotados con ‘Blue &Me’, una aplicación destinada a incrementar la relación entre el conductor y su coche para elevar parámetros de seguridad y confort.

En la misma se pueden registrar, además, la características de manejo de los pilotos. Para ellos, utiliza un dispositivo de almacenamiento que se conecte, por medio de un puerto USB. “De esta manera el conductor puede analizar los consumes y emisiones de sus viajes, recibir consejos sobre cómo conducir para producir un menor impacto ambiental y ahorrar combustible porque aconseja siempre una conducción más regular que favorece la reducción del consumo”, amplían desde Fiat.

Confort en clave IT
No hay que pensar mucho para advertir que, en cualquier publicidad de automóvil, siempre se alude a las líneas del vehículo, a su diseño, el confort interior y hasta el ‘levante’ que es posible alcanzar con un producto de semejante comodidad.

Sin embargo, hay un aspecto que es difícil mostrar en estos avisos. Y es el referido al aire acondicionado. Suele suceder cuando dos o más van en un auto, cualquiera sea, con aire acondicionado: el acompañante tirita de frío o el calor nunca llega a los que están en el asiento trasero. Por esa razón, la tecnología ayuda en los nuevos modelos. Las distintas terminales diseñaron sistemas de refrigeración, para que todos tengan su espacio en la temperatura que más les guste y sin incomodar al de al lado, o a los de atrás.

“El Amarok cuenta con un sistema de climatización llamado Climatronic, de doble zona, es decir, que permite que el conductor y el acompañante definan la temperatura que quieran cuando están dentro del vehículo con una diferencia de cuatro grados entre uno y otro”, detalla Beh, de Volkswagen.

El modelo Koleos de Renault fue dotado con un sistema similar. “Posee un sistema de climatización automática bi-zona, con conductos de ventilación dedicados a las plazas traseras. Así, el conductor y el pasajero pueden ajustar individualmente su temperatura ambiente, y los pasajeros traseros tienen la posibilidad de ajustar el nivel de ventilación deseado con la ayuda de un comando situado detrás de la consola central y disponen de cortinas parasol”, sintetiza desde la compañía.

 



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