La otra charla presidencial: one laptop portero

Inspirado en el proyecto One Laptop per Child, el Sindicato de los encargados de edificio (SUTERH) repartió 2.600 netbooks para fomentar la inclusión digital y disminuir la tasa de deserción escolar. 30 de Agosto 2010
La otra charla presidencial: one laptop portero

Primero lo pensó Nicholas Negroponte, director del laboratorio de medios del MIT. Y le puso nombre: One Laptop per Child (OLPC). En enero de 2005 eligió el Foro Económico de Davos para lanzar su proyecto: una notebook de U$S 100 para que los chicos de los países subdesarrollados pudieran acceder a Internet.

Su idea recorrió el mundo en forma instantánea y pronto apareció en la agenda de muchos gobiernos. Cuatro años más tarde, su visión se hizo realidad pero su costo no. Bien lo sabe Uruguay, que adquirió los equipos XO a un valor de U$S 215 para su Plan Ceibal, dirigido a fomentar la inclusión digital de los alumnos de escuelas primaria.

En una charla con José “Pepe” Mujica, presidente de ese país, Víctor Santa María, secretario General de SUTERH, sindicato que agremia a los porteros y encargados de edificios, encontró la inspiración para su proyecto de inclusión digital: “Me dijo que las netbooks sirvieron para motivar a la familia a que el chico siga en la escuela. Y sabiendo que a nivel nacional hay mucha deserción en la entrada al secundario, pensamos que podíamos aportar nuestra parte ofreciéndole una netbook a los afiliados”, explica. Así creó la iniciativa para la inclusión digital, dirigida a los hijos de los afiliados que comienzan el colegio secundario ya que uno de cada diez estudiantes abandona en ese período, de acuerdo con datos del Ministerio de Educación nacional.

El incentivo tecnológico es una netbook Asus equipada con Windows 7, el paquete de oficina OpenOffice de Sun (que no tiene costo), procesador Intel Atom N270, 1 GB de RAM y disco de 160 GB de capacidad. Para el comienzo de clases de este año se repartieron 2.600 equipos, cuyo precio es de $ 1..500 e insumieron una inversión de $ 3,9 millones. “Las máquinas se entregaron listas para ser usadas y aprovechadas en el ámbito escolar y también en la familia. Tienen todo el software preinstalado, que les  sirve para usar en el colegio”, asegura Gustavo Araya, responsable del área de Tecnología y Helpdesk de SUTERH.

Afuera quedaron los proveedores locales Banghó y Exo, que ofrecen equipos similares en precio y prestaciones y que prefirieron no participar de esta nota. La iniciativa se une al programa contra la deserción escolar que el sindicato viene realizando desde hace quince años, que reparte útiles escolares, zapatos y cuadernos para los estudiantes de escuelas primarias. “Se puede lograr buena masividad desde una organización, en este caso un sindicato. Queríamos que les sirviese a los afiliados, ayudándolos a acercarse a la tecnología, a romper la brecha digital a través de los hijos y que los motivase a seguir estudiando”, advierte Santa María.

Iguales pero diferentes
Además del Plan Ceibal impulsado originalmente por el presidente uruguayo Tabaré Vázquez y continuado por Mujica, en la Argentina existe otro antecedente: el plan San Luis Digital, promovido por el gobernador Alberto Rodríguez Saa. Este proyecto, que comenzó en 2008, entregó 5.630 computadoras Classmate PC de Intel provistas por Exo a estudiantes de escuelas primaria de 30 localidades. Pero ahí se acaban las coincidencias. Mientras que el gobernador puntano milita en las filas del peronismo disidente, el secretario general del SUTERH se desempeña como presidente del Congreso Metropolitano del Partido Justicialista, alineado con el kirchnerismo. “Desconocía lo que estaba haciendo San Luis. Nosotros nos guiamos por el proyecto de inclusión que se lleva adelante en Uruguay”, asegura Santa María. Los equipos adquiridos tanto por el SUTERH como los de San Luis tienen un valor que oscila entre los U$S 380 y U$S 460 (precio actual de la Classmate que se usa en San Luis).

“Probamos un modelo de OLPC pero no nos convencía su funcionalidad. Elegimos usar Asus porque son los que desarrollaron el concepto de netbook, nos ofrecieron mantener el precio cuando compremos más equipos para este plan y nos dan un año de soporte para los usuarios. Prácticamente no tuvimos problemas en estos tres meses de prueba”, destaca Araya. Una de las condiciones del soporte es que sólo puede ser pedido por el beneficiario del equipo. “No tuvimos problemas de reventa, pero es cierto que de esta forma evitamos que se produzca”, afirma Santa María.

La estrategia de inclusión digital se completa con la creación de una comunidad dirigida a los encargados de edificios que reúne información sobre cursos, capacitaciones, turismo, actividades sociales y deportes, entre otros tópicos, de iniciativas que ya existen en el sindicato pero no tenían un espacio único para buscarlas.

SUTERH destinó un presupuesto de $ 37.800 para el desarrollo de la red social basada en la herramienta Joomla Social -a cargo de la consultora N.Cero- que les permitirá a los encargados de edificios y sus familiares ponerse en contacto con colegas y amigos, enterarse de las actividades que lleva a cabo el sindicato y participar de grupos de interés.

“Ahora van a poder conocer qué pasa con nuestras instituciones como el centro cultural Caras y caretas, el Instituto Superior Octubre y todos nuestros emprendimientos desde un solo lugar y de la misma forma en que hoy lo hacen los chicos que usan Facebook y otras redes sociales para comunicarse”, concluye.


Recuadro
Sindicalista 2.0
Víctor Santa María, secretario General de SUTERH, no es un sindicalista de la vieja escuela. Para su trabajo diario utiliza una iPad de Apple y vive conectado a través de su celular Blackberry, desde donde envía sus comentarios a la red social Twitter, donde tiene una  participación muy activa. En su perfil en la red  social de negocios LinkedIn, destaca también su rol en el partido justicialista porteño y cuenta que trabajó dos años como portero en la década del ‘80. Además, es hijo de Pepe Santa María, histórico referente de los porteros y responsable del crecimiento del sindicato desde la década del ‘60.

 



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