La oportunidad de los medios de pagos online

Se presentan como la solución para vender por la Web. Permitirá particularmente a las empresas de menor tamaño tercerizar el sistema de cobranzas y permitir el pago por Internet mediante cualquier medio. 24 de Mayo 2011
La oportunidad de los medios de pagos online

La compra de cualquier tipo de productos ha dejado de ser una cuestión rara y limitada al público que sabe de tecnología. Los números son contundentes: según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), las ventas online crecieron 48% durante 2010 en comparación con el año anterior, lo que se tradujo en movimientos por $ 7.755 millones. Para 2011, los augurios son aún mejores: se espera que el volumen de ventas llegue a $11.000 millones.

CACE explica el fenómeno, argumentando que unas 26,5 millones de personas tienen acceso a Internet, de las cuales el 32% realiza compras de manera online. Gran parte de estos aumentos se deben a los medios de pago online, que aumentaron tanto su oferta como su seguridad, y que se tradujo en una mayor confianza de parte de los usuarios. De hecho, según datos de la consultora Prince&Cooke, los usuarios argentinos realizan hoy el 62,7% de las operaciones online con tarjetas de crédito y débito.

Gracias a este crecimiento en variedad de soluciones locales cada vez más también las empresas, en especial las pymes, pueden tercerizar el sistema de cobranzas en la Web. El modelo imitado en el país es el de PayPal, el servicio más utilizado en el mundo. La solución nació como subsidiaria del portal de subastas eBay pero, luego, logró reconvertirse en una herramienta de e-commerce para cualquier sitio web que lo requiera. PayPal posee hoy 98 millones de usuarios en todo el mundo y, en el primer trimestre de este año, contabilizó un volumen de operaciones por u$s 27.400 millones, según datos propios.

Por su parte, el servicio local más utilizado en el país es MercadoPago, un desprendimiento de MercadoLibre que, según su Chief Technical Officer, Daniel Rabinovich, “en 2010, tuvo 6,7 millones de transacciones, lo que representa un crecimiento de 116% contra 2009 por montos de u$s 698 millones”. A ello, hay que sumar las operaciones realizadas a través de MercadoLibre, el sitio de subastas que hoy ostenta más de 55 millones de usuarios en América latina y quienes movieron, a través de MercadoPago, u$s 245,2 millones durante los tres primeros meses de 2011.

El segundo en importancia es DineroMail. De la mano del grupo de emprendedores liderado por Alec Oxenford y Alejandro Estrada, a los que se le unieron el francés Fabrice Grinda y el suizo Stephan Paternot, nació en 2003 como un servicio del portal DeRemate destinado a empresas y particulares. “Los fundadores entendieron que una de las barreras para el desarrollo del e-commerce en la región era la dificultad de las empresas de distinto tamaño para implementar una adecuada plataforma de pagos por Internet, asegura Juan Pablo Bruzzo, el hoy co-CEO de la firma.

Durante 2010 tuvo negocios por u$s 150 millones entre las más de 40.000 empresas que lo utilizan, de las cuales el 90% son pymes. El éxito le valió a Dinero Mail ser adquirido a principio de este año a un precio no revelado por el grupo sudafricano Nasper, que realizó la operación a través de su subsidiaria brasileña BuscaPé.

El atractivo que poseen estos servicios para las empresas radica, principalmente, en que pueden olvidarse de montar una infraestructura en Internet para enfocarse en el negocio y no en las cobranzas. “No requiere acuerdos comerciales, sino que nosotros los tenemos con los medios de pago, tarjetas de crédito, redes de pago en efectivo, bancos. Es a través de estos acuerdos que las pymes pueden cobrar sus ventas”, explica Bruzzo.

“Así como permiten que los usuarios no sean especialistas en cobranzas, los servicios de pago online tampoco exige que sean expertos en informática. Disponemos de distintas soluciones que permiten que cualquier pyme pueda integrarlas sin tener conocimientos técnicos ni un equipo de tecnología dedicado”, amplía el ejecutivo.

Cómo funcionan
Para facilitar su uso, los sistemas de pago por Internet brindan un código de embebido, similar al que ofrece YouTube, para insertar las herramientas de pago. En este sentido, Rabinovich señala: “La opción más sencilla es crear botones de pago que le brindan un código a la empresa para que pegue en su sitio web. Desde alló, los usuarios pueden realizar sus pagos sin necesidad de tener que saber de programación”. Para quienes requieran una herramienta más compleja, el CTO de MercadoLibre ejemplifica que es posible integrar el sistema de pagos en un carrito de compra.

Esa personalización del servicio a la altura de las necesidades y las posibilidades técnicas de una empresa comprenden, según Bruzzo, desde el manejo de HTML hasta la implementación de la Interfaz de Programación de Aplicaciones (API, por sus siglas en inglés).

Los responsables de ambas plataformas manifiestan que estos sistemas son completamente transparentes, tanto para el vendedor como para el comprador. “Cuando una persona compra un producto y presiona el botón ‘Pagar’, se le envía un correo electrónico al vendedor que le avisa que recibió un pago, el cual estará disponible en su cuenta de MercadoPago”, cuenta Rabinovich. El usuario, además, puede solicitar cuándo retirar ese dinero, acreditándolo en su cuenta bancaria.

En cuanto a los costos para usar estos servicios, en DineroMail, hay que abonar $ 1,50 (IVA no incluido), más una comisión de 4,99% o 3,99% del monto de la transacción, en caso de que se concrete mediante tarjeta de crédito u otros medios de pago, respectivamente. Mientras, en MercadoPago, la comisión es del 5% de la operación. En cambio, para enviar dinero al estilo Western Union, DineroMail cobra una comisión de $ 3 +IVA, en tanto que el costo de MercadoPago es del 5,99% del monto enviado.

A cambio de esto, los servicios de pagos online ofrecen a los compradores abonar con las principales tarjetas de crédito en uno o más pagos (hay promociones de cuotas sin interés con algunos bancos), transferencia bancaria y efectivo, mediante las redes PagoFácil, Rapipago y BaproPagos.

Seguridad, el desafío
Los servicios de pagos online se nutren de datos sensibles: números de tarjetas de crédito y cuentas bancarias. Por lo tanto, la seguridad de la información de los usuarios, sus medios de pago y de sus transacciones cobran un interés existencial para las plataformas. El tema adquiere mayor relevancia luego de que el famoso hacker George Hotz atacara PlayStation Network y dejara en evidencia cómo obtener los datos de PayPal de los usuarios de la plataforma de compra de juegos online de Sony.

“Utilizamos, tanto a nivel de software como de hardware, las normas de seguridad más estrictas del mercado, la útima tecnología en materia de encriptación y almacenamiento de información”, comenta Bruzzo. El ejecutivo declara que para asegurar la información confidencial, entre otras medidas, que incluyen el trabajo de un oficial de seguridad, su data center está hosteado en los Estados Unidos (EE.UU.), protegido por una arquitectura de firewall y equipos dedicados. Además, las transacciones se protegen bajo el protocolo de seguridad SSL.

En cuanto a la privacidad de los datos, desde MercadoLibre, Rabinovich asegura: “La empresa que usa el servicio no comparte información financiera con usuarios que no conoce, no se lo damos al vendedor, quien no sabe cómo le pagaron y las transacacciones que ocurren dentro de MercadoLibre, por ejemplo, tienen un seguro”. Y justifica: “Uno de los de los principales motores del crecimiento constante del e-commerce en la Argentina es que la gente se siente segura de comprar en Internet”.

Los beneficiados
Las grandes vedettes del último tiempo en Internet son los portales de descuento basados en el caso Groupon. Su modelo de negocios se basa en conseguir una cierta cantidad de compradores a sus clientes para que se active una oferta. Esto ocurre cuando esa cantidad de usuarios adquieren el cupo, es decir, lo pagan mediante MercadoPago o DineroMail, y recién allí pueden imprimirlo y presentarlo en el comercio para acceder al descuento.

Otro de los grandes protagonistas son los clubes privados de compra, un nuevo canal de ventas hallado por las grandes marcas para comercializar sus productos a bajos precios, mediante una oferta que dura una semana. Estos clubes se encargan no sólo de aportar la vidriera online, sino también de la logística: retiran el producto y lo envían directamente al comprador, luego de que esta abone su pedido mediante los sistemas de pago online.

Dentro del primer rubro, Cuponica.com comenzó sus actividades en septiembre pasado, fue la segunda empresa de la categoría despues de Groupon y, lo más importante, compuesta por capitales argentinos. Posee un plantel de 20 empleados (esperan duplicar la cifra para fin de año) y vende 20.000 cupones mensuales, con espectativas de triplicarlas en los próximos seis meses. “Nos inclinamos por MercadoPago para aumentar nuestro alcance como empresa de Internet. Además nos permitió agrandar nuestro universo, incorporando servicios de pago en efectivo como PagoFácil y Rapipago”, señala Max Guerra, director y fundador de Cuponica.com.

El entrepreneur amplía que una de las ventajas del servicio es que, ante cada duda, pregunta o problema, “obtuvimos respuestas y soluciones rápidas, pues el sistema de pagos para nosotros es un elemento crítico”. Agrega: “También nos da la ventaja de tener una comisión chica por venta que incluye todo. No hay sorpresas”.

ClubPoint es un club de compras que está online desde agosto de 2010, cuenta con siete empleados y genera más de 600 transacciones mensuales. “Elegimos a DineroMail ya que es una plataforma amigable que centraliza los medios de pago más utilizados en el país, simplificando la gestión de nuestras cobranzas. Asimismo, la reputación en la comunidad web y el servicio de soporte fueron criterios tenidos en cuenta para tomar la decisión”, cuenta Santiago Capurro, fundador de ClubPoint.

“La principal ventaja que hallamos fue contar con una plataforma de pago segura que agrupa a los principales medios de pago, que nos permite concretar más ventas y, a su vez, nos ayuda a focalizarnos en el core del negocio sin destinar ‘energías innecesarias’ al seguimiento de las cobranzas”, agrega Capurro.

Más allá de las start-ups de Internet, los comercios tradicionales también pueden beneficiarse de los sistemas de pago online. MH Multihard es un retail de componentes informáticos que posee 57 empleados. Desde hace dos años tiene su sitio de e-commerce desde el que genera unas 2.000 transacciones mensuales que son cobradas mediante MercadoPago, gracias a su integración con MercadoLibre.

Christian Patcho, gerente de Administración y Finanzas de MH MultiHard, confiesa que eligieron un sistema de pagos online por la agilidad, la seguridad y la comodidad del cliente al realizar la compra, y la posibilidad de llegar a todo el país de la manera más segura. 



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