La nueva SAP

La última crisis internacional la sorprendió con ventas estancadas, clientes y empleados descontentos. Se sumó una grave crisis de liderazgo y la defensa del core business ante el embate de una creciente base de competidores, más ágiles y flexibles a la hora de la implementación. Sin embargo, dos años más tarde, la compañía está de vuelta. Las claves. 27 de Enero 2012
La nueva SAP

Todo cambio sistémico tiene un signo, un momento o un símbolo que lo definen. En el caso de la revolución francesa –y de tantas otras- fue el gorro frigio; la segunda revolución industrial llevó como insignia la máquina de vapor y, en el caso de SAP, lo es el iPad. La tablet desarrollada por Apple es el equipo que comúnmente sacan a relucir los dos CEOs de la compañía, el danés, Jim Hageman Snabe, y, el estadounidense, Bill McDermott, a la hora de mostrar resultados o hacer presentaciones de los últimos desarrollos de la firma. El mensaje: los días de estancamiento quedaron atrás.

Hoy, somos móviles y vivimos en la nube. La imagen se repite entre socios, clientes y empleados que suelen asistir a uno de los eventos que la empresa suele organizar alrededor del mundo. El congreso para socios, clientes y desarrolladores “SAP Saphire” celebrado en Madrid a fines de 2011, no fue la excepción: pocos eran los equipos que brillaban en las manos de los cerca de 10.000 visitantes que no llevaran la manzana en su dorso. Las iPads parecían incluso superar en número a las siempre presentes notebooks y netbooks, según pudo constatar este cronista en varios recorridos por las ocho naves de la feria de Madrid que albergaron el evento.

La omnipresencia de los equipos no debería sorprender. Con 9.000 iPads repartidas entre sus 54.500 empleados hasta la fecha, la empresa alemana es hoy una de las organizaciones que más tabletas Apple tiene en uso en el mundo. Si un colaborador puede justificar que el dispositivo le ayudará a ser más efectivo en su labor, la empresa le entrega una. El propio CIO de la compañía, Oliver Bussman, comenta: “Aquí logro almacenar todo lo que necesito para trabajar en el mundo de hoy. Yo hoy no podría vivir o trabajar sin este equipo”. Sin embargo, más allá de las bondades tecnológicas del mismo, la tableta marca mejor que cualquier otro la profunda transformación que vive la empresa desde hace cerca de dos años y cuyos frutos comienza a sacar a relucir.

La llegada de Hageman Snabe y McDermott a la cúpula de la empresa significó la llegada de una nueva generación al puente de mando de la compañía fundada en 1972. Pero, también, una radical reorientación del negocio. Poco queda de la imagen de una compañía especializada en soluciones de gestión de recursos empresariales en todos sus formatos. Si bien el segmento sigue formando una parte del core de la firma, el negocio hoy se amplió en los últimos años a soluciones de computación en la nube para grandes empresas y pymes. Pero quizás el cambió más dramático se generó de 2010 en adelante, cuando la firma fijó su base de ingresos sobre dos pilares adicionales: movilidad (por la cual busca llevar su universo de  aplicaciones de negocios al mundo móvil) y computación en memoria (por la cual promete acelerar la gestión y análisis instantáneos de grandes volúmenes de datos).

El disparador fue la crisis interna que vivió la empresa a partir de 2007 2008, cuando el estancamiento de las ventas de su suite de ERP y la proliferación de competidores terminaron de convencer al entonces máximo responsable, Henning Kagermann, a dar un paso al costado. Su sucesor designado era Leo Apotheker. Bajo su mandato, SAP tuvo que soportar una caída de sus ingresos de 8 por ciento hasta 10.670 millones de euros. Las utilidades se redujeron por un 4 por ciento hasta 1.670 millones de euros. Por primera vez en su historia, la compañía terminó despidiendo 4.000 empleados. “Falta de innovación y falta de visión”, resumió finalmente Hasso Plattner, el influyente presidente del Consejo de Control, co fundador de SAP, las razones que lo motivaron a impulsar la salida de Apotheker, según recordó un allegado suyo ante esta revista.

Hoy esos desencuentros parecen un mal recuerdo cuando se habla con empleados de la firma. Se respira un cambio de aire, un mayor compenetración con la empresa Los números acompañan: en octubre la compañía con sede en la ciudad de Walldorf y operaciones en 50 países alrededor del mundo presentó por séptimo trimestre consecutivo un crecimiento de dos dígitos en ventas. Contra igual período de 2010, los ingresos aumentaron un 14 por ciento a 3.409 millones de euros. Después de impuestos, las ganancias suman 1.251 millones de euros, un incremento del 150 por ciento. Para 2011, los ingresos habrían alcanzado US$ 14.230 millones, un incremento de 14 por ciento contra 2010. En cuatro años, proyecta factura la friolera de US$ 20.000 millones.

En octubre 2010, la compañía fue por más y lanzó HANA, una nueva tecnología de análisis de bases de datos en memoria (in-memory, por su nombre en inglés) de información empresaria, con la cual la compañía promete revolucionar el mercado. Según datos propios, la solución, que es abierta y permite interactuar con las bases de datos de otros proveedores, mejora el acceso a la información hasta 10.000 veces, reduciendo no solo el tiempo de ejecución de informes de horas a segundos sino que también su volumen. La base es un armado por columnas, aprovechando que la mayoría de las tablas están en memoria y no en disco. Por tal estructura y funcionamiento, la tecnología podría llegar a comprimir una base de datos hasta en un 30% de su tamaño actual. Además, la solución integraría los almacenes de información en el ambiente de ERPs, reduciendo los tiempos de intercambio de información en tiempo real, en general para todo el entorno de soluciones de gestión empresarial.

Tan convencida se muestra la firma que, según anticipó Vishal Sikka, el Chief Technology Officer, ante IT, sus aplicaciones Business One (ERP para pymes) y Business ByDesign (ERP en la nube) estarán funcionando sobre la nueva tecnología. “Nuestra meta es claramente que, con el tiempo, toda la SAP Business Suite, esté corriendo sobre HANA, aunque todavía no tenemos un cronograma para ello. Estimo que lo tendremos para el primer trimestre del próximo año”, agrega el también miembro del board.
No obstante, a un año de su presentación, la compañía aún se esfuerza por evangelizar al mercado de las bondades de la plataforma. Otro dato no menor es un precio que para empresas de porte menor sigue siendo prohibitivamente alto, con marcas que superan los 150.000 euros sólo para el software, en comparación con soluciones como Exalytics Machine de Oracle. Sin embargo, desde la cúpula no se muestran inquietos.

Cabe recordar que su principal competidor es Oracle, que en septiembre reportó un incremento de facturación hasta US$ 8.400 millones para el primer trimestre de su ejercicio fiscal 2012, un incremento del 12 por ciento.

Sin embargo, la estrategia de SAP recibe buenas críticas entre los expertos. “Es cuestión de tiempo. El mercado todavía no entendió el alcance que puede llegar a tener esta tecnología. Pero cuando lo haga y ellos hayan ajustado un poco más el mensaje, su impacto será impresionante”, anticipa Donald Feinberg, analista señor de la consultora Gartner, al respecto. Entre los beneficios que la firma no deja de resaltar esta el hecho de una inversión menor para su uso en hardware, en comparación con lo que se acostumbraba hasta ahora para gestionar infraestructuras transaccionales.

El principal costo pasa por el requerimiento de memoria que requiere el sistema. Según la firma, otro beneficio es la velocidad de implementación. “Mucho más rápido que un sistema transaccional, un CRM o similar”, comenta el argentino Marcelo Kaucher, vicepresidente señor de la flamante Oficina de Innovación de Negocios de SAP América.

La novedad es también la punta de lanza para ganar más terreno en América latina, hoy uno de los mercados que mejores resultados le genera a la compañía: en 2010, la facturación se incrementó allí por 48 por ciento, la mayor en el mundo. En cuanto al tamaño de la empresa que puede implementar HANA, el ejecutivo asegura que no “depende del tamaño de la empresa, sino del uso que le quiera dar, lo cual explica por qué la interacción con los clientes aún tiene que ser intensa porque HANA permite un margen de implementación mucho más amplio que productos conocidos”. Toma como ejemplo a la industria de entretenimientos donde las compañías, si bien pequeñas en tamaño, deben poder gestionar altos volúmenes de información. Para marzo de 2012, SAP apunta a haber conquistado 20 clientes en América latina.

La región también representa para los ejecutivos de la empresa una de las declaradas zonas de innovación. “Por ejemplo, países como Brasil o la Argentina son hoy líderes en materia de agrobusiness. Allí hay un potencial que queremos aprovechar”, anticipa Sanjay Poonen. “Porque la idea, el concepto, de la innovación, está cambiando: antes se pensaba que el proceso innovador arrancaba en el país de origen, en nuestro caso sería Alemania, para extenderse luego al resto de los mercados. Pero, yo estoy convencido de que, a futuro, la innovación arrancará en los mercados más pujantes, que son los emergentes y, en un segundo plano, llegarán a los más desarrollados. Es la innovación a la reversa.”, amplía. Claro, siempre, fiel a los nuevos tiempos, con un iPad en mano.

 



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