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La guerra de las tablets que viene

El iPad llegó a la Argentina. Pero es sólo el principio de una carrera sin freno por conquistar el segmento de las tablets. Los planes de los proveedores. Las perspectivas del negocio de tablet PC y cómo impactará en la venta de otros productos 18 de Noviembre 2010
La guerra de las tablets que viene

Apple lo hizo de nuevo. En 2008 lanzó el iPhone, su teléfono multimedia con interfaz táctil, que fue copiado e imitado por el resto de los fabricantes de celulares. Y en 2010 trajo al mercado el iPad, una computadora en formato de tableta, y obligó a sus competidores a esforzarse de nuevo para tratar de subirse a la ola de ventas que generan estos productos. La carrera se lanzó en abril, cuando la compañía que comanda Steve Jobs introdujo un equipo que revolucionó el mercado electrónico. El valor del iPad para Apple lo reflejan estos números: el 20 de julio la firma anunció que en su tercer trimestre fiscal logró la mayor facturación de su historia, sobre todo gracias a las ventas del dispositivo plano y del iPhone, lo que le permitió cerrar los nueve primeros meses de su ejercicio con un aumento del 70 por ciento en el beneficio neto. En ese período, entre octubre de 2009 y junio de 2010, ganó U$S 9.705 millones, 70 por ciento más que un año antes. Además, logró que sus ventas alcanzaran los U$S 44.882 millones. En el tercer trimestre fiscal, el período en el que más se fijan los analistas estadounidenses, Apple ganó U$S 3.253 millones  (U$S3,51 por acción), 77,95 por ciento más que entre abril y junio del 2009. En ese período los ingresos avanzaron 61,29 por ciento y alcanzaron los U$S 15.700 millones, impulsados sobre todo por la venta de 3,27 millones de iPads, además de los 8,39 millones de iPhones en esos tres meses.

Estas cifras presionan a los competidores de Apple, que en septiembre redoblaron la marcha para lanzar sus tabletas en los próximos meses. El objetivo es claro: disponer de equipos competitivos para las próximas fiestas navideñas, la época de mayores ventas del año. 

El equipo, que en la Argentina comenzó a venderse en septiembre por alrededor de $ 3.400 a través de Garbarino, Compumundo, Maxim, MacStation y MacStore, se ofrece en diferentes sabores: con Wi-Fi y con Wi-Fi y 3G, capacidad de almacenamiento de 16 GB, aunque antes de fin de año llegarían los equipos con 32 y 64 GB. Con una pantalla de 9,7” con resolución 1.024 x 768, pesa 680 gramos, tiene un grosor de 1,27 cm  y su batería que dura hasta 10 horas. Su sistema operativo es iOS 3.2.2, procesador Apple A4 a 1 GHz, chip gráfico PowerVR SGX 535 y Bluetooth 2.1.

Pasados varios meses de su lanzamiento estadounidense, los usos de este equipo están diversificados: navegación por Internet, lectura y envío de e-mails, visualización de fotografías y videos, videojuegos, música y libros electrónicos, todo en su pantalla de alta resolución y multitáctil. Además, ya son más de 30.000 las aplicaciones disponibles para este dispositivo, además de otras 250.000 del iPhone. 

Como ocurre habitualmente en las primeras versiones de dispositivos de Apple, hay puntos flojos y sin cubrir: el iPad tiene escasos 256 MB de RAM, lo que dificulta mucho la multitarea. Y no cuenta con puertos USB ni cámaras, y no soporta Flash. Los rivales tomaron nota de estas brechas y apuntan a aprovecharlas.

Competencia futura
Los competidores del iPad provienen de tres grandes frentes: los fabricantes de celulares, los de computadoras y las empresas de software e Internet (Microsoft y Google) que se ven tentados a producir dispositivos propios.

Samsung, con su Galaxy Tab, parece ser el rival con mayores chances. Esta tableta cuenta con una pantalla multitáctil de 7” y una resolución de 1.024 x 800 píxeles, hasta 32 GB de disco rígido, micrófono, cámara de 3 MP con flash, bluetooth y conexión inalámbrica a Internet en un diseño delgado de 380 gramos. Con sistema operativo Android 2.2, procesador Cortex A8 de 1 GHz, chip gráfico PowerVR SGX 540, dispone de memoria RAM de 512 MB, Bluetooth 3.0 y cámara de 1,3 y de 3 MP. Tomás Ferrari, gerente de producto de Samsung Argentina, resalta que la Tab acepta tarjetas SIM y soporta el estándar DLNA. “Así, una película que se ve en la tableta puede continuar viéndose sin interrupciones en un televisor”, precisa. Este equipo arribará a la Argentina antes de fin de año a un precio aún no definido porque se acordará con los operadores móviles, por lo que se descuenta que tendrá algún tipo de subsidio.

RIM anunció el mes pasado su BlackBerry PlayBook, con un procesador ARM Cortex A9 a 1 Ghz, 1 GB de memoria RAM, doble cámara para videoconferencia y soporte para Flash. Tiene salida HDMI y Wi-Fi, aunque la conexión de datos será por “tethering” a partir del teléfono (que funciona como access point), y 7” para un peso de 400 gramos. Con un nuevo sistema operativo que mejora la navegación web y la multimedia, ofrece conexión con sus BlackBerry Enterprise Servers.

El fabricante canadiense apunta a un equipo más portátil que un iPad y que aprovecha el espacio que queda en los usos profesionales para los que la tableta de Apple no alcanza, como poder manejar varias aplicaciones abiertas en forma simultánea y gestionar la seguridad desde el servidor de la empresa. Pero la PlayBook recién llegará a Estados Unidos en el primer trimestre de 2011, cuando ya estará disponible la segunda generación de iPad. Y no se sabe aún su precio ni la autonomía de su batería. 

LG trabaja en la Optimus Pad, pero anunció que no incluirá el sistema operativo Android 2.2, conocido como “Froyo”, lo que podría retrasar el lanzamiento de su primera tableta. Sería una tablet más ligera y delgada que sus principales competidoras, con una pantalla que podría rondar las 9”.

ZTE, por su parte, anunció un equipo de precio bajo, el V7 Mid, que funcionará con Android y que llegará a los mercados de Europa, Asia y América latina a finales de este año. Su pantalla será la más reducida del mercado, de apenas 4”.

Con un formato algo menos reducido, Sony Ericsson apostaría por una pantalla de 5,5”, entre la tablet y los “smartphones”. Incorporaría teclado deslizante, como sus famosos teléfonos Xperia. Motorola incursionaría en una variante: convertiría su tableta en un televisor, con ofertas audiovisuales pagas. Contaría con el apoyo de Verizon en Estados Unidos y tendría 10”, con dos minicámaras para videoconferencia.

La finlandesa Nokia por ahora no trabaja en una tablet propia. En la empresa aún pesa el recuerdo de su netbook 3G Booklet lanzada en 2009, que incluía Windows 7 y que no tuvo éxito. En el reciente Nokia World, en Londres, no descartaron que si deciden incursionar en este segmento, la tableta venga con MeeGo, el sistema que desarrolla con Intel.

Las que vienen 
Pero, para sorpresa de algunos, el iPad no inauguró el formato tablet. Ya existían antecedentes en el entorno Windows, como la francesa Archos y las Tablet PC de Lenovo y HP, que en realidad son laptops cuyas pantallas se pueden rotar para convertirlas en tabletas. 

Para no quedarse atrás, HP trabaja en el lanzamiento de Slate, que soportará Flash, vendrá con procesador Intel Atom, puerto micro USB, cámara integrada y modelos de 32 y 64 GB, ambos con tarjeta externa de memoria. Con Windows 7 como sistema, tendrá una pantalla de 8,9”, 670 gramos y sus baterías tendrán una autonomía de unas cinco horas de uso intensivo. Sin embargo, se aguarda que HP comience a rentabilizar la compra de Palm con una nueva tablet con el sistema para móviles WebOS.

Dell, por su lado, lanzó su modelo Streak, de apenas 5”, que se puso a la venta en Estados Unidos junto a AT&T por U$S 300, precio que se duplica cuando se compra liberado. Tiene conectividad HSDPA y Wi-Fi, procesador de 1 GHz Snapdragon y cámara de 5 MP. La resolución es de 800 x 480 píxeles, viene con Android 1, chip gráfico Adreno 200, memoria RAM de 512 MB, almacenamiento de 512 MB, conexión Wi-Fi 802.11 b/g/, bluetooth 2.1 y cámara VGA de 5 MP.

En septiembre, el CEO de la compañía, Michael Dell, exhibió otro equipo, del cual no dio muchos detalles. Tendría una cámara frontal de 1,3 MP, 4 GB de RAM y otros 4 GB de almacenamiento, con capacidad para tarjetas microSD de hasta 32 GB, con conexiones 3G, Wi-Fi y televisión.

La carta de Asus, bautizada Eee Tablet, apunta más a los lectores de libros electrónicos como Kindle o Nook. Funciona con Windows 7 y tiene dos versiones en pantallas de 10” o 12”. Se conecta a la TV con su puerto HDMI, incluye una webcam y reproduce video en alta definición.

Toshiba presentó en septiembre en la Feria Internacional de la Electrónica de Consumo (IFA) en Berlín, Alemania, su tableta Folio 100. A un valor de ? 429, cuenta con salida de USB, entrada para tarjetas de memoria y cámara, y se basa en Android. Con sus 760 gramos es la más pesada de todas. Se puede conectar a Internet a través de cable con WLAN. 

La llegada del iPad no pasó desapercibida para dos grandes jugadores tecnológicos: Microsoft y Google. En julio, el CEO del gigante del software, Steve Ballmer, reconoció que el desarrollo de tablets con Windows es “el trabajo más urgente” para la compañía. “Tenemos que hacer que pasen cosas con Windows 7 en pizarras”, afirmó. Lo que no está claro es si optarán por la última versión del sistema operativo para computadoras o por el nuevo Windows Phone, para celulares. Ambos entornos tienen una interfaz táctil diferente, pero sus exigencias de hardware cambian. Ballmer dijo que Microsoft trabaja en tabletas con HP, Lenovo, Asus, Dell, Samsung, Toshiba y Sony. 

Por el lado de Google, existen versiones no confirmadas sobre el desarrollo de una tablet propia, aunque no hay muchas esperanzas al respecto si se recuerda lo que pasó este año con el teléfono Nexus One: fue lanzado en enero, pero a mediados de año se dio por concluida su venta fuera de Estados Unidos.

En las oficinas del buscador en Mountain View apuestan más por Android, el sistema operativo que más crece entre los smartphones, para que acompañe a los competidores del iPad, como se puede comprobar en las líneas superiores. Además, Google se guarda bajo la manga Chrome OS, un sistema operativo para netbooks que también podría ir en tabletas.

Por estas pampas
Eduardo Dubin Domínguez, analista senior de dispositivos comerciales y para consumo de IDC Argentina, le pone paños fríos a la posible llegada al país de lo que describe como “el furor por el iPad” que existe en Estados Unidos. Allí, dice, muchos seguidores de Apple compran “más por el deseo que por la innovación tecnológica en sí”. Y estima que las ventas de aquí a fin de año del iPad rondarían las 5.000 unidades. 

El analista ubica a las tablets en un espacio entre las netbooks y los “smartphones”, aunque más cerca de las mini portátiles. Equipos como el iPad “buscan cumplir las promesas incumplidas de las netbooks, como el tamaño de la pantalla, la portabilidad, la conectividad y el uso intensivo de medios online”, señala.

Dubin Domínguez cree que este segmento crecerá sensiblemente cuando ingresen competidores como Asus y HP, con unidades de menores precios. “Los $ 3.400 de una iPad son más caros que cualquier netbook o varias notebooks”, advierte el especialista, que describe al mercado argentino como “mucho más basado en precios”.

Según Pablo Lage, gerente de Marketing de MacStation, la demanda local está  favorecida por los beneficios bancarios que otorgan cuotas sin interés. 

En Samsung tienen una visión optimista sobre la evolución de este mercado. Ferrari advierte que será fundamental la respuesta de los compradores que pertenecen a la capa más alta de la sociedad y que son “fanáticos de los gadgets”. “Esto se ve rápido en los dos primeros meses de ventas”, anticipa. Si se consolida en ese segmento, las perspectivas serán alentadoras, asegura.

Ariel Hojman, gerente de Productos de Consumo de HP Argentina, estima que las tabletas llegarán “de a poco” al país. “Son la evolución del mercado, vamos hacia allá”, pronostica. 

¿Caníbales?
¿Las tabletas son una nueva categoría de dispositivos? ¿O “canibalizan” a otros productos? En ese caso, ¿cuáles serán sus víctimas? ¿Las netbooks, los lectores electrónicos, el teléfono móvil, los reproductores MP3 o MP4? 

En septiembre, el consejero delegado de la cadena de retail Best Buy, Brian Dunn, dijo a The Wall Street Journal que el iPad “ha canibalizado la venta de portátiles en más de un 50 por ciento”. Pero Lage disiente: “Se está viendo mundialmente que quien compra un iPad luego compra una iMac (computadora de escritorio)  o una macbook (portátil)  o viceversa, y que los iPod se siguen vendiendo de igual forma”.

Dubin Domínguez no tiene dudas de que hay “un efecto de canibalización”, que en la Argentina se registrará a finales de 2011. Esta tendencia recaería en principio sobre las netbooks, pero a largo plazo alcanzaría también a los smartphones. Ferrari, de Samsung, amplía el coto de caza: “Van a capturar algo de las netbooks y hasta de los photoframes (marcos fotográficos)”.

Aunque las tablets aparecen como dispositivos destinados al consumidor final, podría replicarse con ellas lo que sucedió con el iPhone, que se utiliza cada vez más en ambientes corporativos. Héctor Goldin, presidente del representante de Apple Maxim, destaca al respecto que, según la propia Apple, más del 50 por ciento de las firmas del Fortune 100 la están incorporando en sus planes de tecnología informática. Y, de los 3 millones de iPad vendidos, hubo 145.000 “downloads” de un software de Citrix que se usa casi exclusivamente en las grandes redes corporativas. Entre las aplicaciones que más se venden, “buena parte son aplicaciones de negocio como planillas de cálculo y software para presentaciones”.

Pero Dubin Domínguez no se muestra tan entusiasta. Tras recordar que las Tablet PC no funcionaron, salvo en algunos nichos, observa que para que las tabletas sean incorporadas por las empresas “hacen falta más aplicaciones”. Pero Ferrari, de Samsung, apunta que en el ecosistema Android abundan esas soluciones. “Son equipos muy funcionales y aplicables, porque soportan videoconferencia (en el caso de la Galaxy Tab) y por su portabilidad.”



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