La apuesta por un futuro que se escribe en código binario

En el año de su centenario, IBM refuerza su nuevo rumbo para convertirse en una empresa que genera sus principales ingresos a partir del desarrollo de software. La estrategia de adquisiciones y el desafío de la productividad. Carla Quiroga, desde Las Vegas 13 de Julio 2011
La apuesta por un futuro que se escribe en código binario

Invertir en tecnología es un tema de supervivencia”. Así de simple se define para Bruno Teullet Pipoli, Websphere Sales Manager de IBM Spanish South America, el futuro de la firma tecnológica que acaba de cumplir 100 años con una historia cuyo posicionamiento migró desde los días de la producción de equipos al desarrollo de software y de servicios.

Como prueba de ello sirven algunos números, que la empresa presentó en el marco del evento Impact 2011, que se realizó en Las Vegas, Nevada, y del que participó IT Business. En 2000, el 24% de las utilidades anuales de la Big Blue derivaban del negocio del hardware, mientras que, en 2010, sólo aportaron el 8%. En contraste, hace 11 años, las ventas de software representaron 25% de las utilidades pero, para 2010, esa cifra había crecido hasta un 44%.

En este sentido y por la inmadurez propia de la industria, el mercado de los países emergentes -en donde la empresa crece a dos dígitos anuales desde hace cuatro años- significa una oportunidad única, según admiten en la propia empresa. Hoy, los emergentes representarían un 21% por ciento de los ingresos. La expectativa es que ese porcentaje se aproxime a 30%, en 2015. “Hasta entonces, el plan es destinar más de u$s 20.000 millones a nuevas adquisiciones”, comentó Marcelo Spaziani, vicepresidente de Software Group (SWG) para Latin America, en Las Vegas.

El arranque
IBM comenzó a trabajar en esa hoja de ruta en 2006, cuando se planteó el objetivo de alcanzar un retorno de u$s 10 por acción -en ese año era de u$s 6-, una meta que logró superar en 2010, cuando logró u$s 11.86 por acción. La próxima marca sería una ganancia de u$s 20 por título. “La generación de cash es clave. Cerramos 2010 con una caja de u$s 16.000 millones, lo que genera capacidad para futuras adquisiciones. Incluso para hacer recompra de acciones”, admitió Teullet Pipoli, nuevamente, sin tapujos.

En el negocio del software, IBM trabaja con el foco puesto principalmente en el diseño de soluciones por industria, la búsqueda de nuevos mercados y segmentos. Es que, desde hace más de 10 años, la tecnológica se definió por ‘atacar’el segmento de valor y no el de commodities. El pilar de la estrategia pasa por la compra de empresas especializadas, que suman, en la última década, un total de 116 organizaciones adquiridas. Entre ellas se encuentran Sterling Commerce, Unica, Cormetrics, Netezza, Openpages, entre otras.

De esta forma, la antigua fabricante de equipos se abocó a la estrategia de garantizar la innovación y cerrar los gaps que puedan encontrar en cada uno de los modelos de negocios. “Las adquisiciones son para complementar nuestro portafolio, buscamos adquirir inteligencia e innovación para añadir a nuestros productos, lo cual es muy importante, ya que el área de software representa, más allá del aumento de ventas, el 44% de la productividad de toda la organización”, comentó Spaziani en Impact 2011. “Existe una dirección muy clara con los inversionistas de mantener el foco en este producto para que en un futuro contribuya con el 50% de las ganancias totales de la compañía”, agregó.

La estrategia de seguir apostando al desarrollo de software de negocios para todo tipo de organizaciones se basa en que, a futuro, cada vez más compañías dependerán de un sistema que permita administrar la información y mejorar los procesos de datos, lo cual representa una oportunidad para ganar posicionamiento en el mercado.

En línea con esto, y con el objetivo de desarrollar productos a la medida de los clientes, la tecnológica encuesta cada dos años a 1.300 ejecutivos IT -desde CEOs, CIOs (Chief Information Officers, por su nombre en inglés) hasta líderes del área de Marketing- en 60 países para entender qué está pasando en cada negocio. “No hablamos de tecnología ni de productos sino de qué necesitan solucionar. En base a eso, trabajamos”, indicó, por su parte, Eduardo Gutiérrez Gomez, director SWG México y Centroamérica. De hecho, según resultados de esas mismas encuestas, tres de cada cuatro ejecutivos, hubieran tomado una decisión diferente si se hubiera realizado “un buen cruce de la información”.

La oportunidad
Las fallas en el procesamiento es uno de los talones de Aquiles en un mundo interconectado, una oportunidad que IBM no quiere desperdiciar. “El desafío es cómo generar inteligencia sobre el modelo de conexión en un mundo instrumentado, interconectado e inteligente. Cómo alinear la transformación del negocio con la tecnología de la información”, analizó ante IT Business Andrés Dagotto, director de SWG Spanish South America. “Si uno no entiende los procesos de cómo llega al mercado no será capaz de reaccionar a los requerimientos de los consumidores. Es estar pendiente de cómo debés hacer las cosas para diferenciarte de la competencia”, amplió Gutiérrez Gómez.

Ahora bien, ¿cuánto puede ahorrar una compañía que invierte en tecnología? “Depende, pero lo que sí es claro es que la especialización por industria ayuda a transferir un mensaje tecnológico en algo apetecible. Tener instalado un componente del software per se no es un beneficio en sí. Lo es saber cómo, integrado con un proceso de negocio, genera un beneficio. Por ejemplo, si una entidad disminuye el plazo de entrega de un préstamo de tres semanas a una. Ése es el beneficio”, resumió el concepto Dagotto.



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