La Ley de Software vs. los otros modelos de la región

Tras los festejos por los cambios en la Ley de Software, cuáles deben ser los puntos a reforzar. Qué se puede aprovechar de los programas implementados por los países de la región. 01 de Agosto 2011
La Ley de Software vs. los otros modelos de la región

La Argentina acaba de renovar el marco legal para la  promoción del software. Entre otros puntos, el proyecto extiende hasta el 31 de diciembre de 2019 la fecha para adherirse al programa, lanzado en 2007. El beneficio implica que los inscriptos no podrán ver incrementada su carga tributaria total nacional a partir de su inscripción en el registro de beneficiarios. Asimismo, tampoco serán sujetos pasibles de retenciones ni percepciones del IVA; al tiempo que tendrán una reducción del 60% en el monto total del impuesto a las ganancias. Sin embargo, el país no está sólo en su intento de convertirse en un polo productivo para la industria del futuro.

Entre los más adelantados figura Brasil. El país vecino redujo los impuestos sobre productos industrializados del sector informático a cero, según el último informe (2010) de la Federación Latinoamérica, El Caribe y España de Entidades de Tecnologías de la Información (ALETI), Además la Ley Federal brasileña promueve la participación en la innovación tecnológica a través de la Ley de Informática (Nº 8.248/91, luego modificada por la Nº 10.176/01) que otorga a las empresas una disminución del impuesto sobre la producción local pero, como contrapartida, ésta debe invertir cerca del 2,5 por ciento de su ingreso bruto en investigación y desarrollo en el país.

El país es el latinoamericano con más empresas certificadas en el CMMI, el modelo de buenas prácticas Integración de Modelos de Madurez de Capacidades que marca el nivel de madurez de empresas, según el informe publicado en marzo 2011 son 181 las compañías autentificadas. Desde mediados de la década del ’90, el Gobierno se caracterizó por la creación de programas para apoyar a la industria local y para fomentar a multinacionales a que produjeran en el país. El año pasado Softex, la Asociación Brasileña de Promoción del Software, lanzó el Programa de Asociativismo para incentivar a las empresas, especialmente las PyMes, consideren a las fusiones como alternativas para aumentar la competitividad.

El Silicon Valley de Chile
En Colombia, la mayor parte de la industria del software está compuesta por micro y pequeñas empresas y se destaca por ser la nación con la tasa de piratería más baja de América Latina. En este país, entre las principales medidas se destaca el otorgamiento del 100 por ciento de exención del Impuesto Sobre la Renta a nuevo software desarrollado en el país. medida que regirá hasta el 31 de diciembre de 2012; y el Plan Vallejo, que permite el ingreso de materias primas, insumos y bienes de capital, libres de derechos aduaneros, a cambio de exportaciones mínimas del 150% del valor FOB de los bienes de capital y sus repuestos (decreto 2.331 de 2001).

Durante 2009, Santiago de Chile, fue calificado por la revista norteamericana Business Week la como el “Silicon Valley de Chile” por ser uno de los lugares más elegidos por empresas de desarrollo e investigación de software para invertir. Este año, Inc Maggazine, otra publicación especializada en negocios, redobló la apuesta y nombró al país como el “Silicon Valley de América del Sur” por el programa Start-Up-Chile que busca atraer Start-Up mundiales para que se instalen en el país a desarrollar el proyecto, a través de la entrega de US$40.000.

Esta iniciativa fue lanzada por el Corfo (Corporación del Fomento), el mismo organismo que a fines del 2010 presentó el Centro de Excelencia en Ingeniería de Software (CEIS) para apoyar el crecimiento de empresas locales y aumentar la competitividad del sector del offshoring de software por la vía de la transferencia del uso de buenas prácticas de ingeniería de software. El país trasandino promulgó, en 2007, la Ley N° 20.154 que tiene como objeto fomentar la innovación mediante la disminución de la tasa aplicable al impuesto, bajando del 30 al 15% las regalías de ciertos títulos de propiedad industrial. Al año siguiente sancionó la Ley N° 20.241 que estableció un incentivo tributario a la inversión privada en investigación y desarrollo (I+D) para aumentar la innovación. Este beneficio le permite a las empresas acceder a un crédito contra impuestos equivalente al 35% de los pagos realizados por contratos para I+D certificados por Corfo.

En el caso de Uruguay, el Poder Ejecutivo declaró, en 1999, a la industria del Software de Interés Nacional y, durante 2007, una reforma tributaria estableció la exoneración del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) a las empresas que producen software. Este beneficio se fue quitando gradualmente hasta llegar al 0% el pasado año. Para ubicar a las empresas en condiciones de competencia internacional y para incentivar la inversión en el sector, la Ley N° 15.921 establece el desarrollo de zonas francas con un marco jurídico para sustentar el desarrollo del sector. El Parque Tecnológico Zonamericana es una de las zonas que alberga a numerosas empresas de software brindándoles beneficios fiscales y oportunidades de negocios a inversores extranjeros.

Proyectos de zonas francas incubadoras y parques tecnológicos también son llevados a cabo en Colombia y Chile con acciones que dan apoyo, capacitaciones y permiten exportaciones desde las empresas de software brindándole a la industria una significante ventaja competitiva.

Puntos a mejorar
A nivel local, tras los festejos de la Ley de Protección de la Industria del Software N° 25. 922, el sector ya se plantea nuevas metas para seguir estimulando su crecimiento. Y si bien para el presidente de la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (Cessi), Fernando Racca, la Ley de Promoción Nacional N° 25.922 es hoy un referente entre los países de la región, el ejecutivo también admite que quedan puntos para mejorar a futuro. Entre ellos, tres pueden ser reforzados comentó Racca en diálogo con IT Business.

“El primero es la incorporación de medidas que beneficien al innovador, especialmente que incentiven a los desarrolladores independientes a pasar del técnico innovador a empresario a través de la asociación con pares para aumentar la valía de la innovación y obtener mayores ganancias”, indicó. El segundo punto tiene que ver con la crisis de recursos humanos que está sufriendo el sector. Para paliar esta situación se requieren políticas que incentiven a los jóvenes a continuar carreras técnicas. “El mercado está demandando mano de obra calificada no para disminuir el valor de los salarios sino para continuar con el crecimiento del área”, subrayó Racca. Finalmente, en cuanto al tercer punto, el directivo manifestó que debe orientarse a buscar sinergias entre compañías dedicadas a la industria del software de gestión como sucede en Brasil o Chile. En el país trasandino, el gobierno firmó, en julio de 2001, con Microsoft un acuerdo de cooperación para instalar un centro de transferencia tecnológica, para crear tecnologías específicas para apoyar la gestión de las pymes chilenas.



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