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LTE: la próxima ola en redes y telefonía móvil

El estándar de Cuarta Generación enciende la espectativa del sector. Promete dejar atrás el GSM y el 3G. Los operadores locales inician en estos días sus pruebas. Las características y por qué el Wi-Max aún vive. 08 de Junio 2010
LTE: la próxima ola en redes y telefonía móvil
Uno de los tópicos de debate tecnológico está dado por la evolución a las redes de Cuarta Generación (4G) y, aquí, el ojo está puesto en la long term evolution (evolución a largo plazo) El LTE (por sus siglas en inglés) está basada en tecnología IP e integra ya existentes (GSM/UMTS /HSPA). Utiliza una interfaz radioeléctrica y permitirá el despliegue de Internet móvil para transmisión de datos y video de alta definición (ver recuadro). Habilitaría anchos de banda mayores de 10MB.

En los distintos mercados ya se están realizando pruebas de testeo y América latina también se anota en la pulseada para su introducción. Desde los operadores de telefonía celular hasta los fabricantes de terminales, pasando por los vendors o proveedores de infraestructura; todos están interesados en las repercusiones técnicas que tendrá la tecnología. Algunos especialistas la ven despegando en 2012.

En momentos donde la apuesta local de los operadores todavía está puesta en la red 3G, Ricardo Villate, vicepresidente de Investigación y Consultoría para IDC América latina, anticipa que “la telefonía móvil vivirá en la región la ampliación de su base instalada para el estándar 3G. El motor será el aumento de la demanda de planes de datos. Por su parte, la Web 2.0 generará un crecimiento de la facturación del 50%. Los carriers invertirán hasta u$s 4.000 millones durante este año para ampliar la infraestructura inalámbrica”.

Hay 60 redes 3G/ HSPA, registrados por 3G América, en 52 países y 602 millones de suscripciones en el hemisferio occidental. En América latina, la familia de tecnologías GSM-HSPA ocupa el 91% del mercado, con más de 464 millones de conexiones, a fines de 2009. Erasmo Rojas, director de 3G Américas para América Latina y el Caribe, amplia: “3G ha evolucionado bien desde su lanzamiento a mediados del 2007. En la Argentina, existen casi 2 millones de subscripciones 3G High-Speed Packet Access (HSPA), lo cual sitúa al país como el segundo mercado en adopción en la región, después de Brasil”. Y agrega, “es muy probable que los operadores móviles, debido a la falta de espectro adicional, continúen la evolución tecnológica hacia nuevas opciones de HSPA+ que les permitirá ofrecer velocidades más altas y mejorar la capacidad a los usuarios que hoy tienen”.

En esta sintonía, Bruno Baptistão Neto, ICT Research Analyst de Frost & Sullivan, opina que la penetración de banda ancha móvil en 2010 se reportará en la región con un crecimiento del 10% sobre la media. Sobre todo en países como Chile, Brasil, Argentina, México y Colombia. “Hoy, se han insertado las redes 3G de manera satisfactoria, aunque la capacidad por el contrario es bastante insatisfactoria”, explica.

Los carriers se preparan
Durante 2009, Personal tuvo como objetivo consolidar la cobertura de red 3G para cubrir el 85% del volumen de tráfico de sus clientes. Así esperaba obtener el crecimiento en la velocidad de transmisión de datos y la penetración del servicio. Según la empresa, durante 2010, invertirá más de $ 1.100 millones, de los cuales gran parte se destinará a continuar el desarrollo de la red móvil para extender la cobertura, ampliar la capacidad de los servicios de banda ancha móvil y sustentar la evolución hacia los servicios 3G.

“Esto mejora la experiencia del cliente como generador de sus propios contenidos para el mundo Mobile 2.0, lo cual produce una evolución cualitativa en materia de uso de servicios de valor agregado”, explica Ignacio Nores, gerente de Innovación y Servicios de Valor de la compañía. Aclara que “venimos desarrollando pruebas de laboratorio en todas las posibles evoluciones IT, incluyendo HSDPA, HSDPA +,  LTE/4G.

Una vez que esté optima, el despliegue de la infraestructura se realizará, acompañando el desarrollo del mercado y la demanda en comunicaciones de nuestros clientes”. Por lo pronto, a partir del 1 de junio, la empresa realizará pruebas en la zona de Puerto Madero sobre una configuración de LTE con tasas máximas de descarga de hasta 50 Mbit/s en demostraciones de video streaming a alta definición, video llamadas y transferencia de archivos, entre otros servicios. Para la red experimental, incluyen dos radiobases de 4G, una red de control y conmutación de paquetes de pequeña escala, una base de datos de abonados, laptops, modems LTE USB y terminales prototipos, y una salida a Internet a alta velocidad.

Factores de análisis
Movistar es otra de las operadoras que apuestan a probar el alcance tecnológico de la Cuarta Generación. La empresa tiene 16 millones de usuarios totales, de los cuales 600.000 son regulares –según datos de la compañía- en el uso de datos en teléfonos e Internet móvil por módem y 3 millones utilizan la transferencia de datos con aparatos 2G.

Leandro Musciano, director de Productos y Servicios de la empresa, cuenta que “LTE es la tecnología de evolución. Si bien a nivel grupo todavía no estamos seguros qué vamos a hacer con ella, lo que sí estamos muy avanzados es en pruebas de campo con equipamiento de distintos proveedores. Para verificar lo que dice la tecnología en los papeles: cómo se va a comportar, las velocidades que puede alcanzar, en qué entorno, cómo se comporta en interiores de edificios en ámbitos urbanos, entre otros factores de análisis”. Entre los lugares elegidos para realizar el testeo de la tecnología se encuentran la Argentina, España, Colombia y un cuarto país de la región que podría ser Brasil.

“Básicamente, lo que trae LTE es mayor capacidad de tráfico y velocidad. Es un poco la promesa que tiene la tecnología. Estamos hablando de velocidades nominales de 100 Mbit/s contra 7 a 14 Mbit/s que hoy puede alcanzar 3G. También, mayor capacidad de tráfico y periodo de frecuencia para operar, lo que permite tener una red que ofrezca la mayor cantidad de clientes con más amplitud de ancho de banda en simultáneo”, dice el ejecutivo.

Wi-Max vs. LTE
Según las tendencias en movilidad de Frost & Sullivan, el 2010 se destaca por la masificación de la banda ancha móvil con la cobertura 3G, penetrándo en ciudades de mediana y desarrolladas economías del continente. Por su parte, la tecnología Wi-Max se confirmará como una opción para la banda ancha móvil en mercados rurales o sin cobertura 3G, por ser distantes de las medianas y grandes ciudades.
Al respecto, Rojas abre la pulseada al decir que “tecnologías como Wi-Max y LTE serán contempladas como opciones. La Argentina es un país de una gran madurez tecnológica, a pesar de la carencia de espectro adicional requerido para servicios de banda ancha móvil y donde no se subasta desde hace 10 años”.

Francisco Suárez, gerente de Desarrollo de Negocios de Motorola para América Latina, aclara: “Si se abren nuevos espectros de licencias o se generen adicionales para las operadoras de telefonía se iniciará un proceso de resultados comerciales que se verán recién en 2011 o 2012. Actualmente, Wi-Max cuenta con varios casos de redes listas pero el aspecto regulatorio no permite que la oferta comercial sea exitosa masivamente. No así con LTE, que llevará un camino natural de los operadores para absorber la masa de usuarios y una mejor propagación a escala. Sin duda, ambas redes pueden atacar a los mismos mercados de migración tecnológica y permitir el crecimiento de la banda ancha móvil. Incluso, pueden ir de la mano de manera combinada, pero esto dependerá de los operadores, el modelo de negocio y la cobertura que se quiera alcanzar”.  

A futuro
Si se tiene en cuenta que los equipos 3G ya representan un 6% de las ventas en unidades del total celulares y más de un 13% de la facturación, según datos de GfK Retail and Technology, para David Terceros, project manager de la consultora, “los celulares 3G y del tipo smartphones se iran consolidando mientras los operadores siguen trabajando en mejoras”.

Hoy, son 130 operadores alrededor del mundo que ya han incorporado a LTE en sus hojas de ruta tecnológicas, según cifras de 3G Américas. Los factores que dicta la ruta de acceso de una tecnología por parte del operador incluye la edad de su tecnología de legado, la flexibilidad de su infraestructura existente, el retorno de la inversión, el espectro que tiene disponible y los modelos de fijación de precios que tiene en su lugar. “La tecnología HSPA continuará su crecimiento, garantizando la presencia de un ecosistema vivo y competitivo. También incluye la próxima generación de tecnologías GSM, HSPA+ (Plus) y LTE. Estas tecnologías de red seguirá entregando velocidades mayores y mejorar la experiencia de servicio de las últimas aplicaciones multimedia”, resumió Dan Warren, director de Tecnología de la Asociación GSM, en una reciente entrevista.



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