Inversión hacia afuera

Las compañías vinculadas al comercio exterior comienzan a vislumbrar un incremento de su actividad tras la crisis internacional. Cuáles son los proyectos de Grupo Murchison, Kuehne + Nagel y Clément para sostener su negocio a través de la IT. 17 de Septiembre 2010
Inversión hacia afuera

Aunque es probable que la crisis económica europea todavía pueda poner algún palo en la rueda, el comercio exterior argentino viene evidenciando un incremento de la actividad. Los números de abril (que alcanzaron los U$S 6.033 millones en exportaciones y U$S 4.101 millones en importaciones), por ejemplo, ya se aproximan, aunque con matices, a los del mismo mes de 2008 (U$S 5.846 y 4.929 millones respectivamente). El mayor movimiento se traduce en las políticas de IT de los operadores ligados al sector externo. Frente a un escenario donde las inversiones habían sido demoradas —como fue el de 2009—, con decisiones marcadas por la precaución y la austeridad que imponía la crisis financiera internacional, el ánimo entre los distintos jugadores —agentes de carga, despachantes de aduana, empresas que gestionan depósitos fiscales o terminales portuarias— parece haber cambiado durante este 2010. Al menos esto es lo que se desprende de las consultas realizadas por Information Technology entre algunas firmas del segmento. La apuesta por la renovación de la infraestructura tecnológica, los proyectos de virtualización y las iniciativas específicas ligadas al negocio dominan la escena. 

“El comercio exterior en la Argentina tiene una serie de particularidades que lo tornan único a la hora de implementar soluciones de IT. Las necesidades propias de la logística, de la gestión de las operaciones y las interfaces con los entes gubernamentales reclaman un constante dinamismo”, asegura Pablo Lecea, gerente de Tecnología de Clément Comercio Exterior. Y agrega: “La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) se encuentra en un proceso de modernización importante, desarrollando sus propias soluciones para la gestión y control del comercio internacional argentino. La principal herramienta que utiliza desde los ’90 es el Sistema Informático María (SIM), alrededor del cual se fueron desarrollando distintas soluciones de acceso, consulta y operación. Además, para el transporte por carretera, por ejemplo, utiliza el sistema SINTIA, donde los Agentes de Transporte Aduanero documentan sus operaciones de tránsito internacional”.

Esto obliga a los distintos actores a transitar por algunos caminos que la administración nacional va tomando, “como el régimen de factura electrónica para exportadores y el resguardo y digitalización de la documentación aduanera por parte de los declarantes (en su mayoría despachantes de aduana), entre otros”, completa Lecea. “Con lo cual —agrega—, a diferencia de otros segmentos, no sólo utilizamos y desarrollamos software para prestar un mejor servicio a nuestros clientes, sino que también debemos cumplimentar con las normativas gubernamentales.”

Aunque se estaría observando una tendencia positiva en cuanto a la adopción de nuevas tecnologías entre los operadores del comercio exterior argentino, Lecea sugiere que “por lo general la mecánica es más de reacción que de proactividad”. 

Clément, que actúa como despachante de aduana, es una empresa de capitales locales —con una sede en Chile y cinco provincias argentinas— que inició sus actividades en 1982, factura $ 8,5 millones al año y emplea a unas 80 personas: “Nuestros clientes actúan en diversas industrias y están ubicados en variadas zonas del país. Esto nos impulsa a contratar servicios y desarrollar soluciones para que nuestra clientela esté permanentemente informada sobre el estado de sus operaciones —sostiene Lecea—. Desde el año 2000, por ejemplo, incorporamos un sistema propio de envío de avisos por e-mail que informa los datos del despacho de las mercaderías desde los mismos lugares de carga y utiliza como soporte los dispositivos móviles de nuestro personal, del proveedor Nextel. Desde hace un par de años, ese mismo sistema sirve, además, para que nuestros clientes puedan descargar una imagen digitalizada del legajo de documentación aduanera, que cumple con los requisitos exigidos por la AFIP para su clasificación, seguridad e integridad”.

Si bien el año pasado la empresa no congeló sus inversiones, la incorporación de un gerente de Tecnología (el mismo Lecea) a principios de 2010 marcó un punto de inflexión que se tradujo en un incremento en su presupuesto de Sistemas: “La agenda de IT de Clément para 2010 está cubierta de proyectos —comenta Lecea—. El primer trimestre se lo dedicamos al desarrollo de una suite de aplicaciones para cumplimentar la resolución N°2573/09 de la AFIP, que dispone que los despachantes deben resguardar y digitalizar la documentación generada en una operación aduanera. Además, dicha documentación deberá ser aportada a la AFIP cuando ésta lo disponga. Implementamos una aplicación web para el rastreo de los documentos físicos en todo momento, así nos aseguramos de tener la trazabilidad en todos los estados del proceso”.  Clément desarrolló también una herramienta para la clasificación de los documentos digitalizados en familias y publicó un servicio web para que la AFIP tenga acceso a ellas todo el año, en la que invirtieron $ 45.000. 

Su agenda incluye otros tres desarrollos propios: un proyecto de agenda de aduanas para el control de los expedientes y actuaciones iniciadas ante la AFIP ($ 20.000), la integración informática entre uno de sus principales clientes y sus oficinas en Santiago de Chile ($ 50.000), y el desarrollo de interfaces business to business para mejorar la integración con los clientes ($ 120.000). “Entre finales del 2009 y comienzos de 2010 llevamos a cabo una reingeniería en nuestro centro de datos. Implementamos tecnología Blade de IBM y nuevos servidores para prestar servicio a toda la compañía”, revela Lecea. A esta última iniciativa destinaron U$S 20.000.

Equipamiento, allá vamos
Kuehne + Nagel (K+N) es una compañía con sede en Suiza fundada en 1890, que actúa como agente de cargas y despachante de aduanas, enfocándose en logística y distribución. Tiene presencia en 100 países y, en la Argentina, donde opera desde hace 51 años y emplea a 350 personas, su fuerte es la carga aérea. “Luego del año difícil que pasamos, hay un repunte en la actividad. En lo que hace a la inversión en Sistemas en 2009 estuvimos muy precavidos; este año se está incrementando bastante”, señala Matías Soria, gerente de Sistemas de la empresa en la Argentina. El presupuesto de IT 2010 de la compañía es de U$S 1,2 millón.

La subsidiaria local de K+N tiene un centro de cómputos  donde están alojadas algunas aplicaciones de distribución y logística (herramientas de rastreo, de monitoreo de carga de camiones) y algunas soluciones web. “Localmente estamos haciendo desarrollos web para determinados clientes, ya sea una interfaz para agilizar procesos o herramientas para que puedan hacer consultas”, comenta Soria. Y puntualiza: “El foco de nuestra actividad para 2010 son las inversiones en equipamiento: este año será fuerte en cuanto a recambios de hardware, software de base y soluciones. Tendremos que remodelar toda la sala de cómputos; veremos si podemos centralizar y usar servidores virtuales. A tal fin compraremos equipos Dell”.

Para dar respuesta al requerimiento de la AFIP antes mencionado, esta empresa optó por contratar el servicio a un tercero. “Tomamos esta decisión por el poco tiempo que se nos dio para encarar la tarea, porque había muchos requerimientos para poder guardar los propios despachos. No obstante, más adelante la idea es hacer nuestro propio desarrollo”, apunta Soria.

Entre mediados de 2009 y comienzos de este año la sucursal argentina de K+N implementó una solución de telefonía IP basada en el servidor de comunicaciones de software libre Asterisk. “En la Argentina ya cambiamos las centrales telefónicas y además ayudamos a otras sucursales de la región a sumarse a telefonía IP con Asterisk; ahora estamos colaborando con Europa para efectuar el cambio”, destaca Soria. K+N invirtió U$S 180.000 en el pasaje a la nueva solución de telefonía IP. Gracias al cambio —informa el CIO— la firma hoy se ahorra unos U$S 2.000 por mes en costos de mantenimiento.

K+N tiene siete oficinas en suelo argentino: todas estas locaciones están unidas por telefonía IP, con equipos de Polycom (380 teléfonos). “En realidad ya veníamos operando con una solución propietaria de telefonía IP desde 2004. Pero los costos que demandaba mantener los servicios y las centrales eran muy altos; por eso nos decidimos por una opción de software libre”, explica. Y aclara: “La idea, además, fue agregar valor: el cambio nos permitió usar opciones de clientes remotos y enviar faxes sin costo, por ejemplo; y el control de helpdesk es mucho más completo”.

Proyectos que se agolpan
Con aproximadamente 1.000 empleados (incluyendo los eventuales) y una facturación anual de U$S 45 millones, el Grupo Murchison, de capitales argentinos, tiene distintas empresas ligadas al comercio exterior. En alianza con la firma de servicios de contenedores Defiba administra un depósito fiscal; tiene una terminal portuaria multipropósito —Terminal Zárate (TZ)—, que cuenta con un sector abocado al movimiento de automóviles y otro al de contenedores y carga general; y por último Murchison Estibajes y Cargas se centra en la carga pesquera (en los puertos Deseado y Madryn).

El departamento de Sistemas (y el centro de cómputos central) está emplazado en Terminal Zárate: desde allí brinda servicios a todas las empresas del Grupo. En Murchison Estibajes y Cargas, además, cuenta con otro centro de cómputos más pequeño.

En plena crisis de 2001 el grupo empezó a implementar el sistema de gestión contable Stradivarius, herramienta con la que aún trabaja (actualmente se denomina Logic y pasó a ser un producto del Grupo Softland). “A nivel Sistemas dejamos pasar los años 2002 y 2003, un poco estacionados en la implementación del ERP. Y partir de 2004 le pusimos mucho énfasis a la inversión en IT, con una planificación a corto y largo plazo que incluía compra de PCs, servidores, UPs y demás”, cuenta Pablo García, jefe del Departamento de Sistemas del Grupo Murchison. Más recientemente, con la crisis internacional, la empresa puso un poco el freno: “Continuamos con lo básico para mantener un estándar. Pero para nuestro negocio la crisis no fue tan grave y ahora retomamos las inversiones, dado que ya notamos un cambio en el nivel de actividad”, señala García.

Uno de los proyectos centrales del departamento de Sistemas de TZ pasa por la implementación de una solución de acceso remoto para usuarios internos y externos: “El puerto de Zárate es muy grande —tiene unas 180 hectáreas—, con lo cual nos movemos bastante; y por otro lado apuntamos a dar soluciones a clientes y proveedores, como una extranet para que puedan ingresar y encuentren la información que necesiten”, detalla García. En principio, la solución se concretará a través de un appliance que genera una SSL VPN: “Estamos evaluando soluciones de Barracuda y SonicWall. Apuntamos a tener 30 o 40 usuarios concurrentes”, refiere García. 

Otra iniciativa relevante para TZ se vincula con la búsqueda de autos dentro de su predio. “La idea es cubrir con Wi-Fi todo el puerto. Estamos evaluando qué dispositivo conviene usar para poner en ciertos vehículos que llamamos despachos, donde entran 6 o 7 choferes y empiezan a recorrer el predio para ubicar las unidades que tienen que cargar en las bateas; el concepto es instalar un dispositivo para que el chofer sepa a qué sector de la playa debe ir y qué autos tiene que ir a buscar entre los 40.000 que hay dando vueltas; y también brindar una solución de telefonía, todo conectado sobre nuestra LAN. Este proyecto —van a invertir U$S 50.000— se está modelizando junto con dos proveedores: Symbar y Alcatel.”

En TZ también se busca optimizar el manejo de stock en logística y el sistema de carga general. “Hoy tenemos una solución propia —explica García—, pero la intención es darle más servicios e integrarla con el sistema Navis (la herramienta de control de contenedores que implementamos en 2009), para tenerlo todo bajo una misma plataforma.” También se buscará mejorar el circuito cerrado de televisión, “para tener mejor control en los puntos estratégicos, accesos, área de operaciones y muelle”, concluye.



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