Internet y la Salud: una de cal y otra de arena

La red se afianza como una de las principales fuentes de información en temas de salud. En Estados Unidos los hace más de la mitad de la población. En la Argentina: 15%. Al mismo tiempo, datos recientes vuelven a confirmar que el exceso de la presencia en la Web puede generar adicción y, en el peor de los casos, depresión. 03 de Febrero 2010
Internet y la Salud: una de cal y otra de arena

Vivir la Web significa ir con cuidado. Como toda herramienta de ayuda, Internet puede contribuir a acortar caminos, recortar tiempos y ahorrar espacios. Pero también a cambiar la vida. Vayamos por partes. En Estados Unidos, uno de los principales mercados de la denominada New Economy, más de la mitad de los estadounidenses buscaron información sobre salud en Internet el año pasado, revelaron investigadores del Centro Nacional de Estadísticas de la Salud.

Sin embargo, sólo el 5 por ciento usó el correo electrónico para comunicarse con sus médicos. Para el estudio, los investigadores usaron una encuesta realizada sobre 7192 adultos de entre 18 y 64 años entre enero y junio del 2009. El centro, que forma parte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés), informó en un comunicado que en ese período, el 51 por ciento de los adultos encuestados había buscado información de salud en Internet en los 12 meses previos. Cabe recordar que Estados Unidos cuenta hoy con cerca de 228 millones de usuarios web, según datos recabados por la empresa de investigación Nielsen en agosto 2009. La cifra representa el 74 por ciento de la población. Por su parte, datos de The Internet Broadband provider companies and Leichtman Research Group, indican que la cantidad de conexiones de banda ancha ya llega a 70 millones.

“Entre los adultos de 18 a 64 años, las mujeres fueron más propensas que los hombres a buscar datos de salud en la red (58 por ciento versus el 43 por ciento) y también a usar grupos de chat para aprender acerca de temas de salud (4 por ciento contra el 2,5 por ciento)”, informó el centro. Otros investigadores encontraron que los médicos se resisten a usar Internet o el correo electrónico para comunicarse con los pacientes por cuestiones de privacidad o por temor a que se genere confusión acerca de cómo cobran por su trabajo.

El sondeo encontró que el 6 por ciento de los adultos usó Internet para pedir un refuerzo de una receta médica y casi el 3 por ciento pidió un turno con un profesional de la salud por la red en los 12 meses previos. En la Argentina, sólo el 15% de los usuarios había utilizado la Web para recabar información o pedir una receta, indicaba en 2008 un estudio realizado por el consultor Enrique Rueda Sabater. El dato para la esperanza: el 44% de los 6039 usuarios consultados habían indicado que estarían dispuestos a hacerlo en el futuro.

El otro lado de la moneda
Por su parte, un equipo de psicólogos británicos informó el miércoles que el uso prolongado de Internet está vinculado con los niveles altos de depresión y cuanto mayor es el tiempo que la gente navega por la Web, menos posibilidades tiene de ser feliz.

La investigación del grupo del Instituto de Ciencias Psicológicas de la Universidad de Leeds, de acuerdo a lo señalado por la agencia Ansa, aún no determinó si el uso del internet causa problemas de salud mental o si, por el contrario, las personas con problemas mentales se sienten atraídos por la web.
 Catriona Morrison, a cargo del estudio, afirmó que internet “juega un papel enorme en la vida moderna, pero sus beneficios vienen acompañados de un lado oscuro”. Los expertos trabajaron a partir de cuestionarios online para evaluar los niveles de dependencia a Internet y depresión en 1319 personas de edades comprendidas entre los 16 y 51 años. En general, cuanto mayor es el tiempo que los voluntarios pasan en internet mayor es la tendencia a la depresión. “Hay un alto correlato entre el tiempo que se pasa en internet y los niveles de depresión”, señaló Morrison.   

Acotó que “al analizar cuánto es dependiente la gente de Internet pudimos establecer patrones de que cantidad de tiempo que están tristes o felices”. En ese sentido, puntualizó que ‘pasar mucho tiempo frente a la pantalla navegando en la web, tiene efectos negativos en los estados de ánimo”.



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