Internet en la Argentina: un potencial tan insospechado como desaprovechado

La tasa de penetración es de un 64 por ciento y el 2,2 por ciento del PBI es generado por esta industria. Sin embargo, mientras que en el resto del mundo, el 90% de las empresas acceden a la red de redes por banda ancha para gestionar su presencia online, a nivel local, apenas la mitad puede hacerlo. 07 de Mayo 2012
Internet en la Argentina: un potencial tan insospechado como desaprovechado

Los números entusiasman pero también intimidan. Más de la mitad de los usuarios de Internet viven hoy en economías en desarrollo. Su cantidad crece por año cinco veces más que en los mercados desarrollados. En los últimos cinco años, la tasa de penetración creció a un promedio de 25 por ciento en los 30 principales países en desarrollo, contra un “magro” 5 por ciento que se incrementó en las economías desarrolladas, según datos de sendos informes exclusivo realizados a escala global por las consultoras McKinsey&Company y Boston Consulting Group.

Los datos presentados en el marco del último Google Press Summit, que se llevó a cabo en Santiago de Chile, demuestran que una de las regiones con mayor potencial en este sentido es América latina, si bien de 100 habitantes, por ahora, sólo 36 acceden regularmente a Internet. Sin embargo, la Argentina se ubica, con una penetración de un 64 por ciento, en el primer lugar. Desbanca así incluso a los tradicionales ganadores de estas estadísticas, como lo son Brasil, con sus 79 millones de usuarios pero una penetración de sólo 41 por ciento. A pesar de contar con no más de 24 millones de usuarios, el país deslumbra también con la participación de Internet en su Producto Bruto Interno: 2,2 por ciento de la riqueza local o U$S 6.600 millones se generan hoy en la red.

Esto equivale a lo que aporta la industria de hoteles y restaurantes en el país o a la mitad del segmento de la construcción. Con una tasa del 24,3 por ciento proyectado para 2016, el país estaría entre los más pujantes del grupo de países del G-20. Para entonces, la participación de Internet en el PBI local alcanzaría US$ 24.700 millones o un 3,3 por ciento. Para comparar, Brasil logra hoy un 1,5 por ciento, y Chile un 1,3 por ciento. Mientras, en Taiwán y en Gran Bretaña, la participación de Internet en el PIB es de 5,4 por ciento

En cuanto al aporte de la red al crecimiento del PIB, la Argentina también cosecha los mejores resultados. Con un 2,7 por ciento se ubica en lo más alto de la comparación regional. Brasil se queda nuevamente en el segundo lugar, con un 2,4 por ciento, mientras.

Sin embargo, el país está lejos de saber sacarle provecho a sus buenos resultados generales. Una de las principales razones que marcan los expertos de McKinsey es “alto nivel de inestabilidad macroeconómica”. Su reflejo es una falta de inversión que permita fomentar tanto nuevos emprendimientos como la adopción de Internet en el segmento más amplio de la matriz empresarial, las cerca de 800.000 pymes locales. Eso cuando uno de los principales motores para el desarrollo de Internet, el comercio electrónico muestra un crecimiento de 74 por ciento entre 2000 y 2010, una de las tasas más altas entre las economías en desarrollo. Para comparar, en el mismo lapso, el sector creció en Hungría un 50 por ciento y en Malasia, un 29 por ciento.

Sin embargo, el gran ausente en este aumento es justamente el sector empresarial. En la venta minorista total, la venta online logra una tasa de 1,1 por ciento. En Chile, el porcentaje es de 1,7 por ciento, y en Brasil, de 3,1 por ciento. Particularmente, en el negocio de empresa a empresa (B2B), el país se queda por detrás del promedio de los 20 países en desarrollo más importantes. Por su parte, mientras que en el resto del mundo, el 90 por ciento de las empresas acceden a la red de redes por banda ancha para gestionar su presencia online, en el país, apenas la mitad puede hacerlo.

Una de las principales razones que destaca el informe de McKinsey para tal situación es débil acceso a capital y financiación para fomentar nuevos proyectos y aumentar la oferta de productos y servicios. Con una tasa del 19 por ciento, la Argentina apenas logra superar a economías como Bolivia (17 por ciento) y Venezuela (10 por ciento) cuando en Chile, el mejor del ranking, la tasa alcanza un 41 por ciento. Tal debilidad local se traduce también en una menor facilidad para armar y lanzar un negocio de Internet. Según el informe, más allá de una saludable presencia de fondos privados de inversión, los potenciales emprendedores sufren de una extrema falta de acceso a capital, tanto por las dificultades del acceso bancario como por la falta de un mercado de capitales pujante. No ayuda que la baja tasa de inversión extranjera directa en el país deja a la Argentina a un 30 por ciento por debajo del promedio de América latina.

Otro de los deberes locales es aumentar significativamente la presencia de las pequeñas y medianas empresas locales en la red. La pyme promedio provee a un 44 por ciento de sus empleados con acceso al correo electrónico y a un 32 por ciento a las redes sociales. En el promedio de los 30 países en desarrollo estudiados en la muestra, el 54 por ciento de los trabajadores de estas empresas cuenta con e-mail y un 37 por ciento puede entrar a las redes sociales. En el horizonte seducen la experiencia de las pymes que ya lograron superar la barrera y expandirse en el uso de tecnologías web: aumentan anualmente un 7 por ciento sus ingresos, reducen 3 por ciento sus costos, mejoran en un 11,1 por ciento su productividad y crecen 9 veces más rápido que sus competidores. Quienes no lo hagan pasaran a formar parte de las pymes regionales que pierden U$S 2.000 millones es el valor de negocio.



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