IT en el Ministerio de Justicia: unifica y reinarás

El organismo invirtió U$S 500.000 en un proyecto para implementar una plataforma sobre la cual montar todos sus sistemas. Se trata de un cambio de 180 grados que se basó en un proyecto clave: la plataforma de servicios integrados que llevaron adelante, licitación mediante, con Datco. 04 de Junio 2010
IT en el Ministerio de Justicia: unifica y reinarás
Aníbal Fernández es uno de los políticos con mayor presencia en los dos gobiernos kirchneristas. Pasó por el Ministerio del Interior, por el de Justicia y actualmente tiene a su cargo la Jefatura de Gabinete. En todo ese proceso lo acompañó su mano derecha en Sistemas, Eduardo Thill, en tándem con Daniel Padlog Lapetina. Ahora el primero es subsecretario de Tecnologías de Gestión del área que maneja su jefe, mientras que el segundo reemplazó a su compañero en la Dirección General de Gestión Informática del Ministerio de Justicia.

En su última escala, previa a la llegada a la jefatura de Gabinete, Thill comandó un proceso que hoy continúa Padlog Lapetina. El funcionario llevó adelante un proyecto que apuntaba a mejorar la, según ellos, “desastrosa” situación en la que se encontraban los sistemas de Justicia.

Con una inversión total aproximada de U$S 1 millón, de los cuales la mitad se lo lleva solamente el reemplazo del parque de PCs del organismo, Justicia emprendió un cambio de 180 grados que se basó en un proyecto clave: la plataforma de servicios unificada que llevaron adelante, licitación mediante, con Datco.
A su vez, la consultora argentina contrató a Microsoft, en  el marco de un proyecto que demandó U$S 500.000  y cuatro meses de trabajo. 

Unificar
Al llegar a Justicia en diciembre de 2007 el equipo de Thill y Padlog Lapetina, que lleva más de 13 años de trabajo en conjunto, se encontró con un centro de datos al que en los pasillos los empleados llamaban “ratacenter” por su precaria infraestructura, sistemas sin ningún tipo de interconexión y líneas telefónicas domésticas prácticamente en cada oficina. Cualquier CIO sabe que en ese estado es difícil construir un ecosistema que ayude al negocio o a la gestión estatal. 

Para avanzar, tras definir una serie de aplicaciones —desarrolladas ‘in house’ o adaptadas desde otras oficinas estatales, como en el caso del SARHA (Sistema de Administración de los Recursos Humanos)— que cruzarían toda la estructura, el equipo de Sistemas decidió deliberar acerca de qué tipo de plataforma iba a soportar toda la arquitectura. 

Eduardo Thill fue durante años uno de los mayores referentes del apoyo al software libre en el sector público. Esta vez se encontraba frente a la tradicional discusión: Java o .Net. Finalmente, la plataforma de Microsoft fue la elegida para el proyecto. 

“Hicimos una evaluación entre Java y .NET a largo plazo y nos encontramos con que en Java hay que tener mucho personal altamente calificado que no podemos mantener porque nos lo roba el mercado corporativo. Además, .NET tiene una diferencia muy importante con respecto a Java: los tiempos. De hecho, hicimos una prueba y pusimos a cinco desarrolladores a trabajar en la plataforma abierta y a tres en la de Microsoft y les dimos un plazo de 120 días para terminar un proyecto. El segundo equipo terminó todo en 70 días cuando el grupo de Java apenas estaba en el 65 por ciento y eso que hubo mucha competencia”, explica Thill. Pese a esta elección se mantiene el uso de software de código abierto en otras áreas de Justicia, como en Seguridad y Administración de Servidores.  Padlog Lapetina apoya la hipótesis de Thill: “En el 80 por ciento de los casos las opciones quedaron abiertas para software open source o propietario. Sin dudas que la plataforma unificada se podía hacer sobre código abierto, pero al pensar en un proyecto global que sumase todos los servicios no hay mejor opción que la de Microsoft, sobre todo porque permite que el usuario pueda unificar password e identidad, y eso es muy bueno”.

Datco ganó la licitación del proyecto que implementaron desde febrero hasta mayo de 2009 bajo el nombre “Plataforma Unificada”. Además de la firma ganadora participaron de la licitación Geminis, HP, Píxel y M3. Ante la consulta de esta revista, las tres primeras prefirieron no efectuar declaraciones, mientras que la cuarta no pudo ser contactada.  El plan a implementar constaba de realizar una migración completa a un único servicio de directorio consolidando la estructura nueva con la vigente, mientras que se lograba un análisis del sistema de correo mediante la integración con plataformas de colaboración y presencia. También se debía implementar una solución de administración y recuperación ante desastres. En el proceso, que demandó cuatro meses, se instalaron productos de Microsoft: Windows Server 2008, Exchange Server 2007, Office Communicator Server 2007 y SQL Server 2008.
Los consultores de Datco trabajaron junto a Microsoft y al equipo de Sistemas de Justicia, en un grupo que rondó las 40 personas.

 Del proyecto a la realidad
Tras la elección del proveedor, Justicia avanzó con la mira puesta en la interoperabilidad y el concepto de SSO (Single Sign On) que permitiese tener un solo usuario y password para todos los servicios, tal cual era el objetivo perseguido por Padlog Lapetina. A esto se le sumó la idea de establecer una política para cada grupo de usuarios. Nada nuevo para una organización con años de sistemas pero sí para un Ministerio que hasta hace dos años no contaba con tecnologías ya instaladas en el mercado, como las redes privadas virtuales (VPNs).

Parte del core de este proyecto fue la implementación de un servicio de correo que resultase superior al existente. “El mismo corría sobre una PC con Exchange 5.5 que hacía años no tenía actualizaciones de seguridad y cuyo soporte estaba discontinuado por Microsoft. Utilizando Active Directory se puso en producción un servicio de correo electrónico montado sobre Microsoft Exchange 2007 Enterprise SP1 en sintonía con las buenas prácticas manifestadas por el proveedor”, explica Thill en el documento en que presenta el proyecto.

Al sistema de correo le sumaron el concepto de comunicaciones unificadas, que les permitió integrar el correo electrónico con la telefonía IP de Cisco, que también se implementó durante este proceso. Así, por ejemplo, los usuarios pueden recibir e-mails con el audio de los mensajes dejados en el contestador automático. Algo impensado meses atrás, cuando apenas tenían teléfono.

Según Fernando Jaime, gerente de Consultoría de Datco, “el Ministerio de Justicia estaba muy desactualizado y el equipo de Thill nos desafiaba para que lleváramos la solución un paso más allá. En ese contexto, hubiese sido una locura hacer esto sin Microsoft. Políticamente, las marcas son escudos para que en un cambio de gobierno no haya problemas para sostener el plan implementado”.

Para Fernando De Rienzo, director de Consultoría Microsoft Argentina & Uruguay, “fue un gran desafío participar en el proyecto ya que había que enfocarse en la estrategia y en la definición de un plan de acción junto a Datco. Apuntamos a generar un servicio que beneficiase a los usuarios con altos índices de seguridad, estabilidad y calidad, en un modelo interoperable”.

La inversión del Ministerio en esta plataforma unificada, considerando la totalidad de hardware y software, fue proyectada sin tener en cuenta el retorno de inversión, aunque sí se decidió hacer el cálculo del costo total de propiedad (TCO, por su sigla en inglés) para tener una idea real del precio que estaban pagando. 

Curiosamente, un imponderable logró que el repago se viera rápidamente. “Por desgracia y por suerte nos afectó la gripe A y a este Ministerio lo afectó bastante, con picos del 40 por ciento del personal ausente por consecuencia de la enfermedad. Así esta plataforma sirvió para que todo aquel que estuviese impedido de venir por las semanas que tenía que estar en su casa pudiera trabajar desde su hogar. Nuestros empleados, alrededor de 1.500 personas, siguieron trabajando sin mayores problemas”, destaca Thill. “Fue un mes largo”, acota Padlog Lapetina.

En la actualidad, toda la plataforma está en funcionamiento. Con esta base instalada continúa el despliegue de los más de 60 proyectos de aplicaciones que impulsa el área de Sistemas. Por el momento, el paso del “rata” al “data” center valió la pena.



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