IT con espuma

Cervecería Quilmes y CCU Argentina, dos de los grandes players del sector de bebidas, optimizan sus infraestructuras y aplicaciones para dar sustento a sus negocios. 25 de Octubre 2011
IT con espuma

La importancia de la logística y la distribución, y la centralidad otorgada al marketing en el despliegue del negocio cervecero actual, entre otros factores, hizo que esta industria tienda a adoptar tecnología de manera bastante veloz, a fin de ordenar y gestionar la información y tomar decisiones bien fundamentadas.

Durante los últimos años, por ejemplo, la aparición de la Web 2.0 llevó a las compañías del rubro a aprender rápidamente de qué se trataba este fenómeno y cómo podían brindar herramientas y servicios a las distintas áreas, sobre todo a Marketing y Ventas, para incursionar en esa nueva realidad. 

CCU Argentina está cerca de operar 4 millones de hectolitros anuales de cerveza, y según sus propios datos tiene casi el 22 por ciento de participación en este mercado. Con un portfolio de 16 marcas, entre las que se destacan Schneider, Imperial, Heineken y Budweiser, esta empresa se convirtió en 2010 en un actor relevante del mercado de sidras, tras adquirir las compañías Sáez Briones y Sidra La Victoria.

Perteneciente al grupo chileno Compañía Cervecerías Unidas, en la Argentina emplea a 1.100 personas de manera directa y posee tres plantas industriales de elaboración de cervezas (en las ciudades de Salta, Santa Fe y Luján), tres centros de distribución propios y una red de más de 170 distribuidores. En 2010 facturó $ 1.298,3 millones, producto de la venta de 422 litros de cerveza. 

El departamento de sistemas de CCU Argentina emplea en la actualidad a 14 personas y trabaja junto con su casa matriz en un esquema de servicios en el que algunos se brindan directamente desde Chile (por ejemplo, el de data center). 

Por su parte, Cervecería y Maltería Quilmes cuenta con 4.850 empleados, diez plantas, ocho centros de distribución y una red de 200 distribuidores independientes. Además de la familia de productos Quilmes elabora las líneas de cerveza Stella Artois, Brahma y Patagonia, las gaseosas, jugos e isotónicos de la línea Pepsi y las aguas minerales de Eco de los Andes y Nestlé.

Datos propios de la compañía indican que tiene el 74 por ciento del mercado cervecero. “Combinando cervezas, gaseosas y aguas, contamos con una participación en el mercado total de bebidas cercana al 30 por ciento”, afirma Mariano Botas, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Cervecería y Maltería Quilmes. Durante el año 2010 esta empresa —perteneciente al grupo Anheuser-Busch InBev— facturó $ 4.900 millones. 

En su área de Information Business Services (IBS) trabajan cerca de 300 profesionales divididos en los sectores de Sistemas (Infraestructura, Mantenimiento, Aplicaciones y Proyectos Especiales) y la Central de Servicios Compartidos Sur (CSC Sur). Esta última fue creada en 2007 con una inversión de $ 4,5 millones: es un polo de servicios donde trabajan 250 profesionales y que brinda servicios de Administración, Finanzas y Recursos Humanos a operaciones en la Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.

“Hoy, la tecnología ocupa un lugar preponderante en la estrategia de la compañía y se la ve como un facilitador clave de nuestros negocios”, asegura Pablo Pereyra, vicepresidente de Information Business Services (IBS) de Cervecería y Maltería Quilmes. 

La Central de Servicios Compartidos Sur es uno de los seis sitios centralizados de servicios AB InBev en todo el mundo y la única de habla hispana. Opera centralizadamente los procesos de pagos, comercio exterior, logística, liquidación de sueldos y capacitación, entre otros. Además, tiene un contact center que atiende las consultas de los clientes y gestiona pedidos de compra de distintos canales de venta.

CCU Argentina posee un data center corporativo en ENTEL (la telco chilena) desde donde se brindan servicios a todas las empresas del grupo, incluido el de ingeniería de sistemas. “Todas las aplicaciones de misión crítica como el ERP y el sistema de Ventas y Distribución son compradas a proveedores, a los cuales también se les contrata el mantenimiento de la aplicación y funcionan desde el data center corporativo”, comenta Daniel Sagrera, gerente de Sistemas de la compañía. 


En venta
En el caso de CCU Argentina el año 2005 sirvió de disparador para una serie de proyectos importantes, dentro de los cuales se destacó la migración a la versión 8.9 del sistema ERP PeopleSoft de Oracle —para los módulos de Finanzas, Supply Chain y Manufactura—, el nuevo sistema de mantenimiento y seguimiento de Activos Fijos Infor/Eam Enterprise versión 8.3 y la implementación de PeopleSoft en los módulos de Aseguramiento de Calidad. Estas iniciativas ya están operativas y finalizadas, y en las mismas se invirtieron U$S 750.000. 

Esta empresa busca trabajar con información en línea en cada uno de sus puntos de venta, para lo cual precisa tecnologías que brinden la mayor cantidad de datos a la fuerza de ventas: “Utilizamos terminales móviles con Windows Mobile (preferentemente iPAQs HP) desde hace aproximadamente doce años. Estos equipos corren una aplicación de desarrollo propio con la cual se realiza la gestión de venta y también se toman encuestas para poder brindar una atención casi personalizada a cada uno de los puntos de ventas que son atendidos desde CCU Argentina. Esto implica estar siempre mirando el mercado tecnológico para incorporar rápidamente herramientas que permitan no solamente brindar un servicio a nuestros clientes en el punto de venta, sino también optimizar la distribución y entrega de los productos”, señala Sagrera.

El presupuesto de sistemas de CCU Argentina para 2011 ronda los U$S 2 millones. “Actualmente nos encontramos trabajando en proyectos vinculados al plan estratégico de la empresa 2011– 2013, y el más importante está asociado al sistema de Ventas y Distribución”, detalla Sagrera.

CCU adquirió, con una inversión de U$S 1 millón, el software uruguayo CPG Soft, que le permitirá unificar toda la operación de ventas en un solo sistema, optimizando todos estos procesos y los de distribución: “Junto con el cambio de este sistema se está trabajando en un nuevo software de venta móvil que será también de desarrollo propio y funcionará sobre Android, lo que nos permitirá trabajar sobre teléfonos y tablets que posean este sistema operativo. Estimamos que esta solución estará funcionando a mediados del año próximo”, completa Sagrera.  


A la nube
En 2011 Quilmes invertirá entre $ 20 y $ 25 millones para mejorar su infraestructura y sus aplicaciones tecnológicas. “Desde el punto de vista de la infraestructura, este mes lanzamos la primera prueba piloto de cloud computing en conjunto con Microsoft. En este sentido estamos usando la suite Office 365 (e-mail, SharePoint y herramientas colaborativas Lync). La nube cumple con todas las condiciones de seguridad, pero no es exclusiva. Estamos orgullosos de ser una de las compañías pioneras en la implementación de esta tecnología en la Argentina”, afirma Pereyra.

Y añade: “Lo que más nos atrae de cloud computing es la flexibilidad y la movilidad que promete. La nuestra es por definición una empresa federal y por ende necesitamos que nuestros empleados y socios puedan acceder a la información en forma rápida y segura, sin importar el lugar donde se encuentren. Algunos de estos beneficios ya los estábamos aprovechando desde que lanzamos distintos proyectos de virtualización de aplicativos y escritorios (para lo cual se usó Citrix XenApp), a principios de año”.

Desde el punto de vista de las aplicaciones, los grandes proyectos de Quilmes para este año y el que viene pasarán por la integración de su sistema ERP (SAP) con el resto de las operaciones de América latina. También está avanzando en la implementación de módulos de control de calidad que se suman a los ya existentes en varios de sus centros de elaboración.

“Además de reducir costos y estandarizar procesos, aplicaciones como las que integran las soluciones de business intelligence (utilizamos Cognos), crean nuevas oportunidades en el core de nuestro negocio —concluye Pereyra—. Por ejemplo, actualmente estamos trabajando en un proyecto de geolocalización de puntos de venta en toda la Argentina que, después de relacionarlo con distintas variables comerciales, nos permitirá entender mejor la demanda y así podremos generar información valiosa para los equipos de venta”.



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