Grupos de usuarios: la unión hace la fuerza

Las iniciativas conjuntas permiten intercambiar experiencias, colaborar y requerir modificaciones al proveedor. Los casos de SAP, Oracle, J.D.Edwards y Microsoft. 27 de Septiembre 2011
Grupos de usuarios: la unión hace la fuerza

Por solidaridad. Así nace la mayoría de los grupos de usuarios de tecnología. La intención de un pequeño grupo de profesionales de ayudarse a entender las herramientas con las que trabajan, compartir conocimiento y construir poder para llegar con más fuerza al proveedor son los principales motivos para crear una comunidad. 

Hay diversidad de este tipo de clubes en nuestro país: desde los más organizados y formales, con personería jurídica, sede propia y un pequeño plantel que atiende a los miembros -como el Microsoft Users Group (MUG)-, hasta los pequeños núcleos de profesionales que sólo se contactan de manera online -como el Grupo de usuarios y desarrolladores del software KDE en Argentina, KDE-AR-.  Aunque suelen organizar reuniones presenciales, su virtualidad es lo que alimenta el crecimiento.

Listas de e-mails, foros y presencia en redes sociales son los canales más usuales de conexión y lo que permite trascender fronteras. Algunos de los clubes locales son regionales -como el Latin Oracle Applications Users Group- pero otros, aún sin serlo formalmente, incluyen profesionales de países vecinos. 

Los clubes de usuarios de una determinada herramienta o software se originan en las charlas informales -muchas veces, catárticas- de colegas que tienen encuentros organizados por el mismo proveedor para dar a conocer sus productos.

El grupo de usuarios de Oracle nació en 2004 para elevar la voz de un pequeño grupo de directores y gerentes de IT que usaban Oracle E-Business Suite. “Todos teníamos un problema vinculado a un tema legal local que la herramienta de Oracle no cubría. Pensamos que sería bueno hacer un pedido en forma conjunta”, recuerda Ariel Cruzado, actual presidente del grupo y director regional de Tecnología para Latinoamérica de la empresa Emerson. 

Lograr ese objetivo les dio empuje y generó el interés de otros profesionales, que vieron el surgimiento de un canal colectivo y directo hacia el proveedor, de unirse. El grupo hermano de Estados Unidos les prestó dinero para organizar los primeros eventos y hacer el lanzamiento de la agrupación que hoy tiene 400 miembros. “Si bien nació como un grupo de aplicaciones, fuimos sumando otros productos de Oracle”, dice Cruzado.

La adquisición de PeopleSoft y SUN por parte de Oracle abrió las puertas a la fusión de los clubes de usuarios de esas empresas con el de Oracle. “Tenemos gente de Java, por ejemplo. Son todos parte del grupo aunque es cierto que cada uno tiene sus intereses”, reconoce Cruzado.

Pero la integración no se dio en el caso del grupo local de usuarios de J. D. Edwards —aplicativo de gestión adquirido en 2004 por Oracle a través de PeopleSoft—, que mantiene su identidad propia. Su presidente, Norberto Galarraga, explica que tienen algunas diferencias: no aceptan socios que pertenezcan a consultoras de IT que implementan productos de Oracle y prefieren mantener el foco en el sistema Edwards.

“De todos modos, con el grupo de Oracle tenemos cosas en común a nivel institucional, como la participación en eventos de proveedor y tener un espacio propio”, explica el CIO de Peñaflor. 

El grupo se inició a finales de 2009. Galarraga recuerda que en los ’90 existió un grupo de J.D. Edwards, cuando el representante local era Grupo Assa, pero luego se disolvió. Las 40 empresas miembros del nuevo grupo se unieron para hacer causa común ante el proveedor y proteger su inversión. “Oracle no sólo compró PeopleSoft y J.D. Edwards sino que tiene una estrategia agresiva de adquisiciones y eso puede confundir.

En su portfolio tiene tres aplicativos ERP. En ese momento también estaba el proyecto Fusión que no se sabía hacia donde iba”, reconoce Galarraga. Y agrega: “Queremos ser vistos como el grupo de usuarios de nivel nacional con el cual Oracle puede dialogar y buscar mejoras a las soluciones”. 

Formales
El origen del MUG fue la necesidad de compartir información. “Hace más de 15 años, cuando nacimos, no era tan fácil conseguirla. Un grupo de gente empezó a reunirse en distintos lugares para ayudarse. Siempre es bueno que un colega te de una mano”, explica Oscar Turquet, secretario de la comisión directiva del grupo. 

Los primeros miembros decidieron formalizar la unión y crearon una asociación civil que tiene personería jurídica desde septiembre de 1995.  Con sede en la avenida Rivadavia y tres empleados rentados, esta organización tiene más de 1.000 socios que pagan una cuota social. Su alcance es mayor: Turquet calcula que más de 10.000 personas se informan mediante redes sociales y participan de diversas actividades del club.

“Hay gente de Uruguay, Chile, Paraguay, Perú, Colombia, Ecuador, México y hasta algunos emigrados que están en Australia y Canadá”, asegura. El grupo de usuarios del software SAP en la Argentina (ASUG) se creó inspirado por el American SAP User Group, que un grupo de profesionales locales conoció durante un encuentro del proveedor en Estados Unidos. “Nos volvíamos locos con las localizaciones que teníamos en el país y quisimos unificar los pedidos hacia SAP para que sea un requerimiento del mercado argentino y no sólo de un cliente”, explica Alejandro Gozzo Bisso, presidente del capítulo local y CIO de Panamerican Energy.

Tras cuatro años de funcionamiento, el grupo acaba de obtener su personería jurídica. Nuclea a 1.000 personas y tiene cuatro grupos de estudio activos —Impuestos, Recursos Humanos, Seguridad y Business Intelligence— en los que se intercambian conocimientos. “La intención es perder el individualismo y empezar a pensar en forma comunitaria. Cualquiera tiene la libertad de pensar que el conocimiento da cierto poder. Lo que hacemos lo veo como hasta contracultural”, opina Gozzo Bisso. 

Quiénes somos
Los grupos convocan directivos de IT, consultores, profesionales de infraestructura y programadores, entre otros. Algunos aceptan a profesionales de empresas proveedoras y otros no. En el de Oracle, por ejemplo, pueden participar empleados de partners del proveedor, pero no pueden hacer publicidad sin la autorización del grupo. “Mantenemos un grupo más reducido, de entre 12 y 20 personas, que es el Board. Conserva el espíritu original del grupo e independencia para hacer planteos abarcativos al proveedor como clientes”, afirma Cruzado.

La participación de estudiantes en los grupos es baja. Sin embargo, el MUG organiza charlas en universidades en las que, según Turquet, “se evita hacer posicionamiento de marca porque el objetivo es ayudar a la formación integral”.  Entre los miembros de MUG hay Microsoft Most Valuable Professional (MVP, profesionales de comunidades técnicas destacados por Microsoft) que suelen ser invitados a convenciones de Microsoft y se convirtieron en un buen canal para hacer llegar sugerencias al vendor. “La comunicación con Microsoft es muy fluida. Somos independientes pero hay un lazo de amistad”, señala Turquet. 

“Nuestro contacto con SAP es fluido pero no somos SAP —coincide Gozzo Bisso—. Suelen venir a los grupos de estudio para explicar nuevas tecnologías a la comunidad y hacen presentaciones a nuestro requerimiento”. El CIO agrega que tienen “influencia en desarrollos que SAP genera en su producto standard para que funcione según cambios legales impositivos de la Argentina”. 

Además del networking y la posibilidad de obtener ayuda sin costo ante un problema concreto, los miembros de los grupos se benefician al prevenir inconvenientes. Comparten casos de éxito para que el colega que vaya a usar la tecnología esté prevenido de sus complicaciones. Una función de los grupos de estudios de ASUG es organizar casos piloto de nuevas funcionalidades. “Premiamos a quienes lo hacen porque no todos quieren ser los primeros en hacer un testeo de calidad”, explica Gozzo Bisso.

Todos organizan actividades de capacitación presencial. Otras ventajas son los descuentos que ofrecen algunos en libros, software y hardware. “El grupo sirve para pedir referencias de consultores”, dice Cruzado.

En el club de Oracle rige una suerte de “pacto de caballeros” para evitar “robarse” profesionales. Los grupos con personería jurídica tienen un estatuto tal como lo marca la ley en el que se especifica normas de funcionamiento y renovación de autoridades. 

Entre “la unión hace la fuerza” y “divídete y reinarás” queda claro que los grupos de usuarios encontraron la clave en la alianza.

 



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