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Corvalius: una apuesta por la colaboración y las tecnologías ágiles

El emprendimiento iniciado en 2008 se concentra en el desarrollo de nuevas tecnologías. Sus creadores son ex empleados de un proveedor de IT que ya fueron premiados por sus innovadociones. 03 de Mayo 2010
Corvalius: una apuesta por la colaboración y las tecnologías ágiles

Una reunión de compañeros de trabajo fue el entorno en el que nació Corvalius, una empresa especializada en el desarrollo de nuevas tecnologías. “Se llama Corvalius porque es una deformación en español de ‘core values’, que son los valores nucleares que nosotros definimos en ese primer encuentro”, relata Sebastián Fernández Quezada (28), uno de los fundadores y hoy CEO de la compañía. 

En el cuadro directivo a Quezada se le suman Federico Lois (29), gerente de Labs & Academics de Corvalius;  Mauro Castagnasso (25), responsable de Knowledge, y Nicolás Padula (26), gerente de Tools. Los cuatro trabajaron en la desarrolladora de software Huddle Group hasta mayo de 2008, cuando decidieron dar el gran salto. “Estábamos bien en Huddle, pero queríamos salir del círculo de comodidad que generalmente tienen los profesionales de IT. La mayoría trabaja en espacios muy cómodos, donde hay mucha rotación y buenos sueldos. Resignamos algo de eso para buscar otra cosa que ninguna compañía nos iba a poder dar”, resume Quezada. 

 “Somos una empresa de tecnología que hace tecnología para empresas tecnológicas”, define Quezada. Entonces, precisaron cuáles eran los proyectos a corto y largo plazo, la visión de la compañía y qué valor agregado iban a dar al mercado. “Hicimos circular una hoja en la que cada uno escribía qué principios eran insustituibles”, cuenta Quezada sobre aquella reunión inicial. Dicen que tomaron como referencia a otras empresas a las que admiran. “Buscamos similitudes con Pixar, 3M y áreas dentro de Microsoft”, completa el joven CEO.

Con una inversión inicial de U$S 35.000, los emprendedores comenzaron a  dar forma al proyecto definiendo sus primeros trabajos y cómo iban a ingresar a un mercado tan poblado. 

Pero, a pesar de la autonomía del proyecto propio, algunas cuestiones permanecen invariables. Los cuatro socios de Corvalius aún trabajan en las propias instalaciones de su antiguo empleador —Huddle Group— que, además,  aportó dinero para colaborar con el nuevo proyecto. 

“Nos vinieron a plantear una inquietud sobre un emprendimiento. Como somos una empresa con seis años de experiencia tomamos la opción de ayudarlos, invirtiendo no sólo dinero sino también facilidades”, recuerda Gabriel Castares, director y uno de los fundadores de Huddle Group que, además, es socio de Corvalius. “Ellos utilizan nuestras oficinas y nosotros trabajamos codo a codo y los ayudamos en la generación de contactos —cuenta Castares—. En un principio, nos plantearon la idea de hacer una empresa más chica especializada en la creación de nuevas tecnologías a partir de las investigaciones que surgen en las universidades. Nos pareció una buena oportunidad para apoyarlos.”
  La base está
Un año para desarrollar la idea fue suficiente. ¿Cuáles son sus valores y metas?  “Queremos hacer dos cosas: propiciarles el cambio a las organizaciones y acercar la tecnología a la gente, para que trabajen mejor y más rápido. Una de las cosas que definimos en Corvalius es la simplicidad”, explica Mauro Castagnasso. A seis meses de la fundación de la compañía, el foco está en desarrollos de soluciones de colaboración, diseño de interacción y tecnologías ágiles. Pero, también, aportan servicios de consultoría y capacitación para las empresas. 

  Según su propia definición, la compañía tiene tres áreas principales de trabajo: Labs & Academics, Knowledge y Tools. “La primera apunta a las universidades: la idea es tomar las investigaciones que se realizan en el ámbito académico y ayudar a crear productos que lleguen al mercado. La segunda área está enfocada a las empresas para ayudarlas en el proceso de implementación de alguna tecnología. Y Tools está dedicado al consumidor masivo: toma lo que se genera en Labs y trata de llevarlo a la comercialización”, resume Federico Lois. 
 Pequeños competidores
Si bien están trabajando con universidades —como la Universidad Abierta Interamericana y la Universidad Nacional del Sur— Corvalius está allanando su camino para expandirse en el consumidor masivo, con una herramienta de colaboración que permite a los usuarios crear y editar contenidos digitales en tiempo real. “La idea de este producto surgió de investigaciones de campo en universidades”, cuenta Lois.  

Bajo el nombre de BeWeeVee, Corvalius presentó en mayo de 2009 su nuevo producto. Venían trabajando hace algunos años en una herramienta de colaboración desarrollada en .Net y compatible con productos Microsoft, que permite optimizar el flujo de trabajo entre distintas personas y sirve para redactar, corregir y editar desde un texto hasta un código de desarrollo. 

Los frutos de BeWeeVee comienzan a verse. Les valió una demostración como sponsors del CodeCamp de Microsoft, en el que lograron el feedback de la comunidad de desarrolladores, y un puesto como finalistas en los premios Sadosky de 2009 a la mejor innovación. “Todo a los seis meses de haber fundado la compañía”, resalta Padula.  Los fundadores de Corvalius creen que BeWeeVee tiene posibilidades de conquistar el mercado extranjero y su CEO afirma que uno de los planes a futuro es abrirse hacia Europa y Estados Unidos. Mientras tanto, mantienen conversaciones con medios —están negociando con Clarín— y empresas que generan contenidos digitales y necesitan colaboración en tiempo real. 

También trabajan con Joincube, red social desarrollada en la Argentina y destinada al contacto entre empresas, y con Alight Learning, una red estadounidense orientada a escuelas primarias, para llevar a BeWeeVee a una plataforma de e-learning.  Corvalius sumó como cliente a Icograma —empresa de diseño y desarrollo de contenidos interactivos—, con quien está generando Keikendo, una herramienta de diseño de interacción. “Este tipo de tecnologías contribuyen a la aceptación del producto, porque la gente aprende a utilizarlo de forma más sencilla”, explica Castagnasso.

Para el corto plazo, Corvalius espera poder conseguir una nueva financiación que le permita tener un espacio propio, ampliar mercados y llegar a una facturación que estiman para este año en U$S 100.000. Hoy, con ventas por U$S 15.000, estiman que el lanzamiento de Keikendo les permita seguir trabajando en el diseño de nuevos productos.   

Fichs técnica:
Empresa: Corvalius
Inicio de operaciones: julio de 2009
Cantidad de empleados: 4
Inversión inicial: US$ 35.000
Facturación 2009: US$ 15.000
Facturación proyectada 2010: US$ 100.000
Clientes: Joincube, Alight Learning, Universidad Nacional del Sur y universidad Abierta Interamericana



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