Calentando motores, en un baño de ideas en TED

Por Mariano Nejamkis, miembro del Comité Organizador de TEDxBuenos Aires 15 de Marzo 2011
Calentando motores, en un baño de ideas en TED

Durante cuatro intensos días, cerca de 70 oradores se dieron cita en California, en los Estados Unidos, para la edición de charlas TED 2011. Uno de los organizadores del próximo TEDxBuenos Aires aprovechó la ocasión para ser testigo de primera mano de este foro de ideas que va cobrando peso en el mundo entero.

Viernes 2 de la tarde en la costa oeste de los Estados Unidos. Después de cuatro intensos días terminó la edición 2011 de TED, el ciclo de conferencias “ideas worth spreading” (ideas que merece la pena difundir), que Chris Anderson (homónimo al editor de la revista Wired), hace cada año. Y me voy con la certeza de que esto, las ideas desparramándose, es exactamente lo que todos (1.000 participantes en Long Beach más 600 en Palm Springs), hemos hecho.

Escuchamos a casi 70 oradores, artistas, locos, científicos, trabajadores sociales, líderes comunitarios y hasta a la astronauta Catherine Coleman, que nos dio la bienvenida desde la Estación Espacial Internacional donde está desde diciembre pasado. Mujeres y hombres por igual. Jóvenes (la menor, de 22 años, fue una poetisa maravillosa que nos actuó - porque lo que hizo excede la recitación - sus poesías de forma mágica) y no tan jóvenes.

Conferencias para no olvidar
Además de este baño de ideas increíble, lo también maravillosamente inspirador es la conexión que se genera con los otros asistentes. Aunque somos gente de 32 países distintos, en este lugar todos se presentan y saludan. Uno puede estar esperando un café mientras charla con un coreano se encuentra almorzando con una americana, un colombiano, un francés y un pakistaní. Sin ir más lejos, a mi lado se sentó un oyente que vino de Nebraska y otro de Brasil. Vecinos de Soweto (Sudáfrica), India, España, Canadá, México, Taiwán, Nueva Zelanda, Bolivia y República Dominicana son sólo algunos otros ejemplos. Todo refleja la conexión de gente que viene de lugares y situaciones diferentes, con una sola cosa en común: el placer por escuchar y escucharse, por aprehender ideas y experiencias que vale la pena hacer circular.

Escuchamos cosas increíbles. Aprendimos, cantamos (con Bobby Mc Ferrin), nos divertimos. Si hoy tengo que elegir un par de TED Talks memorables quizá selecciono la del cirujano Anthony Atala, que trabaja con medicina regenerativa y que nos imprimió (sí, ese es el verbo) un riñón usando células madre en vez de tinta. Ya hay pacientes transplantados con órganos desarrollados con sus mismas células. Increíble. También la de los representantes de la Handspring Puppet Company de Sudáfrica. Ellos trajeron un caballo al escenario, manejado por tres marionetistas, que nos dejó suspirando a todos. Maravilloso.

Sin embargo, cualquiera sea la charla que elija terminaré siendo injusto, porque lo que me va a pasar dentro de unos días, cuando todo esto decante, es que se me irán mezclando todas, quedando mi cabeza “explotada”, o sea, una clásica situación de mindblowing. Ese fue también el nombre de una de las 12 sesiones que pasaron y es, seguramente, lo que mejor representa cómo me voy.

Para eso, todos los organizadores de TEDx en todo el mundo estamos trabajando. El próximo 8 de abril podremos compartir un nuevo TEDxBuenos Aires (www.tedxbuenosaires.org) por segunda vez. Y hay otros TEDx en la Argentina que trabajan también por esto: Ideas worth spreading. Ideas que merece la pena difundir.



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