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Porteños bajo el foco de las cámaras de vigilancia: cómo funciona el sistema de monitoreo

La ciudad de Buenos Aires cuenta con 2500 equipos en funcionamiento, entre la Policía Federal y Metropolitana, con las que vigilan las calles porteñas. Un recorrido por los centros de ambas fuerzas. 

Por Felix Ramallo - 29 de Agosto 2013
Porteños bajo el foco de las cámaras de vigilancia: cómo funciona el sistema de monitoreo

 


Están en varias esquinas pero no son semáforos ni tachos de basura. Muchos las pueden confundir con lámparas. Se encuentran en calles, avenidas y plazas. Algunas pertenecen a la ciudad en la que se encuentran, otras están bajo la órbita nacional. Son cámaras de vigilancia y hace varios años que llegaron para quedarse. Sin embargo, su presencia se incrementó en los últimos tiempos.

casarosadaOjos en la Rosada. A los costados de la bandera nacional se pueden ver dos cámaras domo. Crédito foto: Pablo Martín Fernández

El número de cámaras en la ciudad de Buenos Aires creció año a año. Algunos sectores sostienen que es una vía necesaria para mejorar la seguridad de los ciudadanos, mientras que otros creen que estos equipos atentan contra la privacidad de las personas. Hoy los porteños conviven con 3000 cámaras distribuidas por distintos barrios, de las cuales 2500 se encuentran en funcionamiento. En otras palabras, hay cerca de una cámara cada 1000 habitantes, teniendo en cuenta el último censo de 2010

El gobierno de la ciudad de Buenos Aires cuenta bajo su órbita con 1700 cámaras domo (equipos que cuentan con visión de 360° como los que se ven en las fotografías de la Casa Rosada y el Palacio de Gobierno porteño), de las que 1300 se encuentran operativas.

De todas maneras, este número no es el definitivo: la contratación que realizó el gobierno porteño fue por 2000 cámaras, según relató a Infotechnology.com el comisionado Eduardo Serra, jefe del área de monitoreo de la Policía Metropolitana. La empresa contratada fue Global View, firma que fue comprada por la empresa japonesa NEC Corporation en 2012 por US$ 30 millones. Ésta se encarga de proveer y reparar las cámaras, brindar los sistemas relacionados a los equipos y el storage para guardar el material que se genera.

Todo lo filmado por estas cámaras es observado por la Policía Metropolitana. Para ello cuenta con un centro de monitoreo en su sede en Barracas. Allí se pueden encontrar doce pantallas grandes que muestran la actividad de los principales puntos de la ciudad: colectivos y autos que luchan por avanzar por la 9 de Julio o una toma cenital con grupos de oficinistas que escapan por la Plaza de Mayo, son algunas de las imágenes que se pueden ver en los monitores.

centromonitoreometropolitanaImagen panorámica del centro de monitoreo de la Policía Metropolitana.

Sumado a estas pantallas hay una treintena de computadoras designadas para cada operador y un escritorio para los dos oficiales que se encuentran designados en el lugar. “El centro tiene 30 operadores trabajando. A cada uno se le asigna una carpeta con cámaras. Cada persona ve 16 cámaras de una carpeta asignada. Una vez que el operador ve un evento le avisa al oficial, este decide si le da curso o no porque es el responsable del servicio. El oficial le avisa al comando en el centro único de control (CUC), en caso de que vea una falta o un delito”, explicó Serra. El CUC es el encargado de llamar a un móvil de la Policía Metropolitana o Federal para que acuda al lugar del hecho.

 
Pese a que en el último año las cámaras comenzaron a generar más revuelo, esta iniciativa tiene su génesis seis años atrás. En 2007, se creó el primer centro de monitoreo de la ciudad de Buenos Aires. En ese entonces el objetivo era cubrir las plazas con cámaras de seguridad. “En la primera etapa se instalaron 74 cámaras, cuando pasa a la esfera de la Metropolitana a fines de 2009 se le dio un enfoque más policial, de vigilancia en la vía pública”, comentó el comisionado.

Estas no son las únicas alternativas que posee el gobierno de la Ciudad para filmar en las calles porteñas. Según relató Serra también cuentan con “un camión de exteriores, similar a los de los canales de TV” y “dos mochilas de rápido despliegue”. Las mochilas transmiten las imágenes a través de 3G y el camión cuenta con una cámara domo y dos fijas. Además, la Policía Metropolitana se encuentra desarrollando un drone propio para casos de emergencia: el "metrocóptero".

jefaturadegobiernoEn foco. El techo de la Jefatura de gobierno de la ciudad de Buenos Aires posee varias cámaras de vigilancia.  Crédito foto: Pablo Martín Fernández.

La Policía Federal también tiene sus ojos puestos en la ciudad de Buenos Aires. Para eso cuenta con 1200 cámaras divididas en 300 puntos. En cada uno de estos hay cuatro cámaras: un domo de 1,4 megapíxeles y tres cámaras fijas de 2 megapíxeles. “Inicialmente la instalación de las cámaras se hizo en base al mapa del robo automotor, porque es el método estadístico más exacto ya que hay muchos robos que no se denuncian. En función de eso se hizo el primer despliegue”, comentó a Infotechnology.com el comisario Jorge Fernández, uno de los encargados del área de servicios técnicos de la PFA. De todas maneras, el objetivo es aumentar el número de cámaras: ya hay un proyecto dentro de la Policía para obtener 800 equipos más.

Pase el puntero del mouse sobre la imagen para conocer datos sobre el patrullero (Crédito foto: Felix Ramallo):
  
Al igual que la Metropolitana, la Federal también cuenta con otras vías de observación en las calles: los nuevos patrulleros “tecnológicos” de la Policía Federal. Actualmente hay 200 móviles con el "pack tecnológico", como lo definen en la fuerza: ocho cámaras de video, geolocalización y un sistema de detección de patentes. “Hay seis cámaras que toman los 360 de visión del patrullero, después hay una cámara PTZ (que permite girar el equipo) y una cámara interna que registra todo lo que sucede en la parte posterior del vehículo”, comentó a el comisario Fernández.  Para obtener los nuevos patrulleros se realizó una inversión de $ 151 millones, según sostuvo Mauro Sestua, responsable de Logística en el ministerio de Seguridad.

 
Este equipamiento lo provee la empresa israelí MER Systems. Para ello se “utilizó un acuerdo país-país con el estado de Israel, donde nuestro gobierno llama a empresas israelíes a presentar sus proyectos aquí, según tengo entendido. Se hacen presentes tres empresas en la Argentina de la cual termina ganando una que es la que provee el equipamiento tanto de los patrulleros como del resto de la infraestructura fibra óptica, data center y centro de monitoreo, entre otros”, explicó el comisario.

A la hora de visualizar todo el contenido que toman las cámaras, la PFA también cuenta con centros de monitoreo propios. La ciudad de Buenos Aires cuenta con 53 comisarías divididas en 8 circunscripciones, en cuatro de estas se instalaron sistemas de monitoreo que responden a su vez al “centro de comando y control” ubicado en la sede de Azopardo al 600.

Los patrulleros almacenan las filmaciones en discos rígidos que se encuentran dentro de los autos. Estos son de 320 y 500 GB. Los datos se graban por un tiempo estimado de diez días y se van "pisando" en el mismo disco. Por otra parte, la PFA cuenta con un data center de 1 petabyte de capacidad de almacenamiento.

La Policía Metropolitana también cuenta con un data center propio con una capacidad de almacenamiento de alrededor de 7 petabytes. Allí graban toda la información por 60 días. Una vez terminado ese tiempo los nuevos datos se comienzan a grabar sobre el mismo disco a excepción de que se tenga un pedido judicial de alguna imagen.

Los 60 días de almacenamiento no son casuales. Este requerimiento es parte de la ley 2602, sancionada en diciembre de 2007. El mismo año en el que comenzaron a establecerse las cámaras en las plazas. Esta ley establece determinadas reglas a la hora de utilizar las imágenes que se capten con estas cámaras. Por ejemplo prohíbe al “Poder Ejecutivo a utilizar videocámaras para filmar el interior de propiedades privadas”, entre otros puntos.

 
Según sostienen desde las fuerzas, el fin de estas cámaras es la prevención del delito. ¿Esto se cumple? “En el 2010 se respondían cinco oficios semanales a la Justicia por pedido de imágenes, hoy respondemos 1700. El 60 por ciento de los pedidos salen con imágenes. La ciudad está cubierta más o menos en el 15 por ciento. Vemos que las cámaras no están mal ubicadas porque estamos respondiendo muchos oficios con imágenes. De enero a abril, tenemos 2150 denuncias nuestras a partir de lo que vemos”, sostuvo Serra. Sin embargo, no todos piensan de la misma manera.

“Convivimos con las cámaras porque no queda otra”, disparó Beatriz Busaniche, representante de Vía Libre y experta en materia de privacidad, ante Infotechnology.com. “Las cámaras forman parte de lo que especialistas llaman el teatro de la seguridad, es la manera de tener políticas que son visibles fácilmente, mostrables para los políticos, soluciones de corto plazo y que de algún modo responden a una inquietud de la opinión pública que es la inseguridad”, aseguró.



Según Busaniche la efectividad de las cámaras no está probada. “Prácticamente no hay estudios estadísticos que den cuenta de esto. Al menos de la presencia de cámaras exclusivamente. Por otro lado nadie discute los daños colaterales de la existencia de cámaras. En muchos casos son empresas privadas los que se ocupan del monitoreo, otros son empleados civiles cuyas tareas es mirar las cámaras”, subrayó.

El legislador porteño y candidato a diputado nacional por el frente Nueva Izquierda, Alejandro Bodart, sostiene que las cámaras de la Policía Metropolitana no cumplen con las normas que la ley demanda.

El legislador destaca que las cámaras deben estar señalizadas por ley (el detalle se puede leer en la normativa completa que acompaña esta nota). De las 1700 que posee la ciudad solo 300 contarían con el cartel correspondiente, de acuerdo a las denuncias realizadas por Bodart. “Tienen que estar señalizadas, cumplir un rol de prevención no de espía”, remarcó ante este medio.

Sin embargo, Bodart asegura que esa no es la única reglamentación que no se cumple. “Las imágenes (de las cámaras) solo se pueden utilizar con una orden judicial y esta gente se la da a los canales. Los enviaba a través de una empresa llamada Prontobaires, contratada para que le haga publicidad a la Metropolitana. En su sitio tenían un apartado donde ofrecían las imágenes de las cámaras, después borraron todo”, aseguró el legislador. Más allá de la opinión del funcionario un simple zapping por los canales de noticias permite ver a diario imágenes, incluso con marca de agua de las fuerzas, grabadas con estos equipos.

Actualmente tanto la Policía Federal como la Metropolitana se encuentran estudiando la forma de trabajar de forma conjunta. La idea del Ministerio es llegar a un acuerdo de utilización de las cámaras con la Policía Metropolitana para “no poner doble cámara y que en una esquina estén equipos de las dos fuerzas”, sostuvo Mauro Sestua, responsable de Logística en el ministerio de Seguridad. La tendencia indica que la cantidad de cámaras en la ciudad de Buenos Aires crecerá en los próximos años para beneplácito de sus promotores y preocupación de sus detractores, mientras tanto algo es seguro: todos estamos más observados que hace unos años.  
 



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