Pasión por el aire

 Felipe Girado, socio y director Comercial de Axxon Consulting, relata como es su actividad como piloto de planeadores hace más de 16 años.

Por Por Manuel Parera - 01 de Junio 2012
Pasión por el aire

 Volar en un avión sin motor y escuchar sólo el ruido del viento a miles de metros de altura. Ese es el atractivo para Felipe Girado (43), socio y director Comercial de Axxon Consulting, de su actividad como piloto de planeadores. Lo hace desde sus 16 años y admite que durante la semana piensa en el momento en que podrá escaparse hasta Zárate y subirse a su planeador, aunque también vuela en ultralivianos. Esto le permite desconectarse de sus obligaciones en la compañía, que emplea a 90 personas y que este año se está expandiendo a Perú. En 2011, la firma integradora de soluciones de software (con filiales en la Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay) facturó unos U$S 7 millones.

Felipe Girado


-¿Cómo fue que se subió a un planeador?
-Vuelo desde que tengo 16 años. Cuando iba a un campo en Cañuelas siempre veíamos muchos planeadores volando. Además, mi padre y mi hermano eran pilotos, entonces quería aprender. Hice el curso y a partir de entonces empecé a volar. En condiciones normales se puede subir hasta 500 metros de altura en unos 10 minutos, porque es un avión sin motor. En ciertas condiciones climáticas es posible volar hasta seis horas.  

-¿Cuáles son los lugares ideales para hacerlo?
-Hay muchos, pero cerca de las montañas las corrientes de aire ayudan a volar. El mejor lugar del mundo para hacer pruebas de distancia es en la Cordillera de los Andes, desde Malargüe hasta el Perito Moreno. Hay un fenómeno de ondas que permiten subir hasta los 6.000 metros. Fui a volar una sola vez allá, pero normalmente vuelo en llanura, en el Club de Planeadores de Zárate, del que soy socio. Me gusta pasar el día en el club, con amigos y hasta a veces competir en los torneos regionales, que duran toda una semana. ¿Qué tan difícil es practicar este deporte? Lo tomo como un pasatiempo, pero se puede convertir en algo muy competitivo. No es algo complejo, sino bastante intuitivo. Sí hay que conocer de térmicas, hacer cálculos mentales de velocidad, kilómetros que faltan y conocer las nubes. Hay que ser prolijo y tener mucha concentración. Es algo que se puede perfeccionar durante toda la vida.



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